Solenoide

Solenoide avisa desde el comienzo: para el aventurero lector no habrá descanso. Disfrutará de remansos del mejor costumbrismo disfrazado de memorias de infancia, de juventud, de desesperada madurez, pero enseguida sufrirá el desvío del destino ineludible de toda buena literatura: la sorpresa, la emoción, la extrañeza que incita a conocer.

Taxi

Un paseo por la Barcelona turística con un taxista que no duerme y que de vez en cuando recuerda que le gustaba escribir, uno de esos tipos que al decirte “ya no bebo”, “ya no me meto” te está animando a que le ofrezcas, a que le ayudes a recaer.

Paseo.03: Lo que perdimos al vivir

«Quizá solo leamos para regresar a la edad en la que aún éramos capaces de llorar con un libro en las manos; aquella época, entre la infancia y la adolescencia, que constituye el dulce prólogo de nuestra vida.»

Paraíso Alto

Si a San Pedro se le encargó el trabajo de estar a las puertas del cielo, al protagonista de Paraíso Alto, se le ecomienda la tarea de recibir a los sucidas y enterrarlos una vez se han quitado la vida en esta tierra donde el abismo es frontera.