Autorretrato sin mí

Detrás de cada capítulo, en aire de bitácora, hay una experiencia o un recuerdo por el que el escritor pasa con dilección, a veces con hondura a veces con sosiego, siempre con emoción.

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Paseo.12: Los libreros no son superhéores

No hace falta pinchar en un hipervínculo para que una lectura te lleve a otra, con los libros de papel también se pueden construir mapas infinitos.

Paseo.11: Nadie debería morir sin leer un gran discurso y sin ir a un matinal de cine

Desde que he descubierto las sesiones matinales de cine, intento ir al menos una vez a la semana. Subo la calle Segovia, a esa hora a la que todavía rezuma el frío en las piedras, brujuleo por las calles, hasta que doy con la fachada del cine, recién reformado.

Solenoide

Solenoide avisa desde el comienzo: para el aventurero lector no habrá descanso. Disfrutará de remansos del mejor costumbrismo disfrazado de memorias de infancia, de juventud, de desesperada madurez, pero enseguida sufrirá el desvío del destino ineludible de toda buena literatura: la sorpresa, la emoción, la extrañeza que incita a conocer.