Archivo de la categoría: Ensayo

Jardines. Los verdaderos y los otros

Jardines. Los verdaderos y los otros
Umberto Pasti, dibujos de Pierre Le-Tan – Elba
Como bien denunciaba Thoureau en Walden, a pesar de todo el progreso y la obsesión por ser cada día más modernos, no podemos negar el papel fundamental de la naturaleza en nuestras vidas. Las plantas son el tacto de la tierra, configuran el sentido más sensual de nuestro mundo y son su forma de expresión: nacen donde pueden ser fuertes y crean en su supervivencia la belleza salvaje e incontrolable que hoy, sumergidos en un mundo racional y utilitario, nos dedicamos a despreciar.
Umberto Pasti, un italiano afincado en Túnez (reducto de lo poco que queda de la esencia mediterránea y lugar perfecto para mantener un jardín salvaje), va paseando su experiencia y saber por las distintas manifestaciones que nos podemos encontrar de la naturaleza. Jardines blancos que son símbolo de riqueza y de falta de gusto, amores de señoras obsesionadas con las rosas, pequeñas plantas que crecen en los quicios de las ventanas para alimentar a señoras mayores. Este pequeño ensayo es un canto por la supervivencia de lo autóctono, por la belleza de las malas hierbas de colores intensos, frente al utilitarismo del verde césped que monopoliza nuestro contacto con la naturaleza.
Uno de los libros que más me fascinan es Locus solus de Raymond Roussel (Capitán Swing, 2012), un recorrido por un jardín fantástico donde la imaginación de Roussel deja a cualquier sueño a la altura del ingenio más anodino. Así que, cuando dimos la bienvenida a Jardines en La Buena Vida, me lancé a este nuevo capítulo de la literatura botánica. Pasti, lejos de la artificiosidad creadora de Roussel, retrata el jardín de verdad como la naturaleza verdadera que lucha por sobrevivir en los territorios más inhóspitos y a la otra naturaleza como el reflejo del afán capitalista que crea las mismas rotondas en todas las ciudades de mundo.
Tras el catálogo de jardines (los de verdad y los de apariencias), Pasti cierra este tratado a la autenticidad de la tierra con una lista de consejos para el jardinero en el que nos hemos convertido durante las últimas páginas y con un catálogo de libros fundamentales para cualquier nuevo botánico.
Elba ha editado con cariño y gusto un libro para urbanitas saturados de asfalto, especializados en ver cómo sus plantas se mueren sin que las entendamos. Los dibujos de Pierre Le-Tan recrean un tratado de botánica y retratan los distintos jardines por los que Pasti nos lleva de la mano para convencernos de que, en este anodino mundo moderno hay que luchar con flores, arbustos y helechos. Porque la tierra se comprende con caricias.

Las letras entornadas

las_letras_entornadas_bigLas letras entornadas – Fernando Aramburu – Tusquets

Que Fernando Aramburu sabe de Literatura no es ninguna noticia, pero que además controle tanto de vinos, para mí, al menos, ha sido una grata sorpresa. En Las letras entornadas, el escritor donostiarra (1959), con la excusa de un encuentro semanal con el Viejo -así lo llama-, selecciona 32 artículos escritos a lo largo de su carrera, todos relacionados con vivencias personales, lecturas, libros y autores que lo han acompañado en su vida.

La dinámica es la siguiente: Aramburu llega a casa del Viejo, abren una botella de vino -una noche llegan a beberse cuatro-, y recuperan el tema que se ha quedado pendiente la semana anterior. Con inteligencia cervantina, el autor de Años lentos lleva al lector a la trampa, siempre con el mismo señuelo: que si los sorbos de un vino chileno o un Ribera del Duero, que si las almendras con las que acompañan los caldos, que si el humor con el que calza algunos comentarios el Viejo. Y en ese tono y ambiente, entre amistoso y desenfadado, el lector acaba sentado junto a estos dos personajes amantes de las letras y del vino.

En los textos, el escritor afincado en Hannóver hace un repaso de su infancia más agreste, con esas peleas a pedradas en un barrio humilde de San Sebastián, “de esos que no salen nunca en las postales”; de las primeras lecturas; del entorno familiar de clase trabajadora, y aquella imagen de su padre en la fábrica con el agua hasta las rodillas que se quedó grabada en la memoria del niño Aramburu, hasta el día de hoy; de su acercamiento a la poesía y sus primeros intentos de imitar a Lorca; de la pertenencia al Grupo CLOC de Arte y Desarte; o de las visitas a la librería Lagún, tan acosada por el entorno violento de ETA.

Si bien es cierto que Luis Landero tiene otro tono en sus memorias noveladas, El balcón de invierno (2014), ha habido momentos en los que no he podido evitar hacer ciertas conexiones. Pero al margen de estos lapsus de lector, Aramburu, tan pendiente de los asuntos literarios como de los familiares, también narra sus andanzas con Gabriel Celaya, o se adentra, gratamente, en la obra de Félix Francisco Casanova, si no le busca los puntos cardinales a Tiempo de vida, la novela autobiográfica de Giralt Torrent que tanto gustó aquí, en La Buena Vida. Pero las sorpresas no paran -por lo menos para mí-, y el escritor narra la fascinación que siente por Marcel Reich-Ranicki, y su programa de libros en la televisón alemana en horarios de máxima audiencia, y sus acelerados viajes por las autopistas alemanas para llegar a tiempo a casa, para poder ver al crítico más apasionado y célebre de los últmos años.

Y así, entre un reserva de Haro y un Valpolicella Classico Superiore Ripasso del 95, Aramburu sigue, junto al Viejo, hablando sobre Thomas Mann y Pilar Adón, la Comala de Pedro Páramo o las injusticas que sufrió Ramiro Pinilla. Qué más puedo decir, toda una vida, como dice la canción, dedicada a la Literatura.

David García

Diario de un noctámbulo

UmbralDiario de un noctámbulo
Francisco Umbral – Planeta
A finales de los años 50, dos grandes voces convivieron  en la ciudad de León. Y digo dos voces y no dos hombres, como si aquellos vozarrones surgieran directamente de la radio de galena. Voces autónomas, algo oscuras, si no hondas, tejidas por una sensibilidad periodística hoy agotada. Una de las voces era la de Luis del Olmo. La otra, la de Francisco Umbral.
Aquel joven Umbral recién llegado de Valladolid ya tenía en su cabeza la cuadratura perfecta de la columna periodística. En el ránking de columnistas españoles, es posible que sólo César González Ruano y Manuel Alcántara hayan escrito, en prensa, más que él -Alcantara aún escribe su columna diaria desde Málaga, en el Rincón de la Victoria-. El escritor de Mortal y rosa(1975) acuchilló desde muy temprano los periódicos con su  lirismo afilado hasta días antes de fallecer, en agosto de 2007.
En este libro, inédito hasta ahora, se recogen las columnas radiofónicas que el Premio Cervantes escribió para aquella radio de provincias dirigida por su primo, José Luis Pérez Perelétegui. Allí se fraguó el poeta que devino en periodista y escritor. Allí comenzó a vestir la bufanda que sería, también, seña de identidad.
Dividido en 3 partes, y por orden cronológico -abarca del año 58 al 61-, el lector encontrará los textos con las que Francsico Umbral daba las buenas noches a la ciudad, con tono salmódico. Personajes destacados de la epoca,  genéricos profesionales como el aguador o el detective, arquetipos, instrumentos musicales, la propia ciudad o la fantasía son algunos de los protagonistas de sus columnas. Sin olvidar que él, o más bien ese personaje que construyó sobre su persona, es, como en toda su literatura, el más presente. El escritor madrileño cultivó, como pocos, las  escrituras del yo. Umbral como centro de su obra. Piedra angular, egotismo, fascinación por ese hombre alto y delgado que le sostenía la mirada frente al espejo.  Es una pena que no se conserven columnas radiofónicas, semi recitales, algo cimarrones y noctámbulos, forjado por una de las voces más personales de la literatura española del siglo XX.
(…)Esta noche, fantasía, quisiéramos volar contigo, dejar al sueño encerrado en casa con una esposa  dormilona y tediosa, y desvariar a lo lejos entre las aspas giradoras de las estrellas. Esta noche las constelaciones tienen fugacidad de pirotecnia  y la luna está en pecado mortal. Vamos a hacer la sombra más profunda y peligrosa, que hay borrachos y homicidas por las esquinas, violinistas dormidos en alcobas de intemperie y mujeres desnudas frente a la fuente pública…(134)

Original y umbraliano -lo mismo es-, en La Buena Vida queríamos destacar este libro que, aunque no fundamental en su obra, sí es un fogonazo limpio y certero, que esconde todo la poética que desarrollaría el escritor de Un ser de lejanías (2001) en su larga y fructífera carrera.

David García

Yo y la energía

yo y la energiaYo y la energía
Nicola Tesla. Presentación de Miguel A. Delgado – Turner

Nicola Tesla era un misterio en sí mismo y así nos lo muestra el libro que resañamos en esta ocasión. Dividido en dos partes, Miguel A. Delgado presenta en la primera una sociedad donde Edison era un dios y Tesla un immigrante europeo recién llegado a Nueva York, ciudad que nunca abandonaría. A partir de aquí nos muestra cómo Tesla, aún sin ser uno de los científicos de referencia que se estudia en las universidades, es fundamental para la historia de la humanidad. Pero también nos acerca al Tesla icono, a la imagen que en los últimos años se nos ha transmitido, desde los comics basados en sus inventos y experiencias vitales, hasta las películas y performance que tienen la energía como base.

Esta imagen moderna se va mezclando a lo largo del libro con pasajes de su vida, descripciones sobre su persona: sabemos que Nikola Tesla medía casi dos metros, que su presencia nunca pasaba inadvertida, y que era capaz de destilar un enorme magnetismo… Y no menos interesante fue su vida, encuentros y desencuentros con magnates de la época, con sus enemigos y compañeros de profesión. Además, para idealizar más al mito conoceremos su concepción de la energía como posible elemento salvador de la hunmanidad, sus ideas para desarrollar las energías renovables, tan de moda actualmente.

La segunda parte del libro son dos escritos del propio Tesla publicados en los primeros años del siglo XX. Con un estilo muy diferente, con un vocabulario más académico que nos hace recordar su expresión seria y concentrada, esta parte va más allá de su experiencia científica introduciendose en pasajes de su vida de los que sacó siempre una causa para alguno de sus inventos, lo que él llamaba sutiles influencias.

Todo ello se acompaña de ilustraciones y gráficos de los textos originales. Una lectura educativa e inspiradora.

La mala puta. Réquiem por la literatura española

portada la mala putaLa mala puta. Réquiem por la literatura española
Miguel Damau y Román Piña Valls – Sloper

A pesar de lo que se cree, la indignación es una gran fuente de riqueza. Es estimulante y movilizadora. Activa procesos que parecían en letargo, como los democráticos. Si al principio puede ser corrosiva para los que la padecen, bien canalizada puede ser liberadora, con capacidad para reanimar o alumbrar proyectos nuevos e ilusionantes. Es el caso de La mala puta, escrita en dos partes bien diferenciadas, aunque complementarias.

Miguel Dalmau  es el encargado del primer bloque. El escritor barcelonés, experto biógrafo, se ha acercado a personajes como Oscar Wilde, los hermanos Goytisolo o a Jaime Gil de Biedma. El acercamiento al poeta catalán dio como fruto una película  dirigida por Sigfrid Monleón, El cónsul de Sodoma (2009) . En todo caso,  la indignación de Dalmau parte de las trabas que le impidieron publicar una biografía de más de 500 páginas sobre el escritor argentino Julio Cortázar. Ése es su punto de partida. A partir de ahí, entre la memoria y la denuncia -fruto de la indignación-, Dalmau hace un recorrido por el algoritmo venéreo de las últimas décadas de la literatura española. ‘La mala pécora’, así la llama en algún momento, está moribunda, denuncia el autor de La grieta (1997). Algunas de las razones, argumenta, son falta de ambición literaria de los escritores de este país, más preocupados por cuestiones pecuniarias que artísticas. En esta deriva, las mujeres de los escritores, si no culpables, al menos son cómplices, explica el autor. La verdad que el recorrido que propone Dalmau es completo. Editores, libreros, agentes, crítica -con un capítulo especial para Ignacio Echevarría- y demás componentes del entramado, son elementos de análisis, fruto de las experiencias que ha tenido a lo largo de su carrera. Dalmau no se corta, da nombres y denuncia plagios. Se tira a la página en blanco con el cuchillo entre los dientes, y brota la sangre -siempre literaria.

De la segunda parte se encarga Román Piña, editor de Sloper desde 2007, entre otras cosas. El autor de El general y la musa (2013)  hace un repaso del estado de las cosas -con la literatura como epicentro-. Además de destacar las fijaciones que los autores tienen con las RRSS (redes sociales) y sus incotinencias egóticas, Piña apunta a algunos autores de la generación Kronen y de la conocida generación Nocilla. Para ello, rastrea y rebusca, desmadeja la política editorial de los 90 en adelante y rescata algún que otro “juguete roto” que ha dejado la literatura española. En su exposición, el lector puede conocer el caso Agustín Fernández Mallo, el caso Gonz -Pablo González Cuesta-, en su exilio literario y agreste en latinoamérica. También esboza el caso Pinilla, que aunque no fuera de esas generaciones, da una idea de las dificultades por las que han pasado algunos autores.

Si Dalmau basa su relato en la experiencia personal, bajo el latido de su corazón brotando casi en la boca, el director de la revista literaria La  Bolsa de pipas añade un punto periodístico con aportaciones de escritores como Marta Sanz, Alberto Olmos, Llucia Ramis o Montero Glez, entre otros. Estas voces apuntalan algunas de las  ideas que defienden sus autores, como que la literatura española, además de moribunda,  está plagada de intereses, disputas, envidias y todo el corolario de afectos y desafectos que comprenden la condición humana. Este réquiem, misa funeraria fruto de la indignación, es entretenido, literario  e informativo, y puede servir, al menos, a aquellos que buscan versiones alternativas a la oficial.

David García

En el enjambre

han_en_el_enjambre_webEn el enjambre
Byung-Chul Han – Herder

Medir el éxito a partir de los ‘Me gusta’ o retuiteos es algo habitual. Empresas e individuos calibran sus fuerzas en las RRSS. También es la manera más directa de perder/vender tu intimidad. Sólo hay que acercarse al imparable y creciente patio mediático de Facebook y Twitter, sin olvidar Instagram, para ver cómo los usuarios se desnudan, y no sólo con ideas. Pero en este exhibicionismo festivo hay un gran beneficiado: las empresas. Con Google a la cabeza.

El profesor Byung-Chul explica todo esto en En el enjambre. Suministrado en dosis con formato de artículo ensayístico, este filósofo de raíz heideggeriana, desentraña el funcionamiento  de las RRSS y las grandes empresas de las nuevas tecnologías. También el comportamiento de sus usuarios. De cómo la masa emergente del siglo XX, que un día cambió el rumbo de la sociedad, ha pasado a ser un conjunto de individuos aislados, hipercomunicados, pero sin capacidad para crear un movimiento de cambio real.

(…)La comunicación digital hace que se erosione fuertemente la comunidad, el nosotros. Destruye el espacio público y agudiza el aislamiento del hombre. (…) 75

El homo digitalis, así nos denomina el profesor surcoreano, es consumidor y productor, emisor y receptor de la materia prima de la que se alimentan estas empresas. Imagino a alguien que es, la vez que usuario de una gasolinera, el proveedor y el vendedor de la gasolina. Un negocio redondo. No se queda ahí este profesor de Filosofía y Estudios Culturales en la Universidad de las Artes de Berlín  que dialoga con rigor e  inteligencia sobre la materia.

Byung-Chul es claro en sus ideas y su capacidad de síntesis es admirable. Consciente de los tiempos que corren, sabe cómo y qué decir. Por ello no quería dejar de pasar este librito que un compañero de La Buena Vida me recomendó,  antes de hacerme un selfie y seguir alimentando al monstruo. Pero consciente de que nada es gratis y de que los 15 minutos de gloria que  prometía Warhol se los cobran con creces.
David García

La baba del caracol

chantallLa baba de caracol
Chantal Maillard – Vaso Roto
Hay todo un mercado de cósmeticos girando en torno a las viscosidades. Dicen que la baba del caracol es beneficiosa para la piel y acelera el proceso de cicatrización.  No es  el caso de este breve libro que empieza  rompiendo una promesa, y, a partir de ahí: los animales se desperezan, las respuestas se acumulan, la poesía traza extrañas líneas, los ladridos -defectuosos- de las preguntas empiezan a maullar, mientras el pájaro estira el cuello para aclararse la garganta con el poema.

Como ocurre con otros libros, La baba de caracol salió de la sección de arte, pero bien es cierto que lo podía haber descubierto en Ensayo literario, engrosando las filas de El sueño del mono loco, la sección especial que estamos creando, en La Buena Vida,  para los interesados en la creación literaria.

Chantal Maillard, nacida en Bélgica, poeta y ensayista,  ha sido profesora de Estética y Teoría de las Artes en la Universidad de Málaga. Chantal teoriza, a la vez que poetiza el texto, lo allana con palabras y conceptos que se recuestan a la luz y a la sombra, así, vuelta y vuelta. Explica la autora de India (Pre-Textos. 2014) que para hablar filosóficamente, “trazamos un eje vertical”, como si las ideas subieran y bajaran las piernas por una barra americana. En cambio, cuando a la voz es pellizcada por el hálito de la poesía, apunta hacia la horizontalidad:

“(…) La poesía es un horizonte expandido, demorado en los infinitos recodos del bosque, un juego sutil, un enramado que a veces se hará nudo, liana, frondosa derivación de hojas inconexas (…) Cuanto mayor sea el recorrido sea el recorrido vertical, más se acercará a la filosfía. Un poema vertical es un poema filosófico.”(154)

Entre la verticalidad del pensamiento y la horizontalidad de la lírica, como si ésta se extendiera sobre una colcha de flores, la poeta reflexiona sobre el haiku y sobre la senda de Michaux y Santôka. También busca las resonancias que restallan al Orinar en la nieve -así titula al penúltimo ensayo-. Chantal Maillard piensa la poesía como necesidad, como placer,  como ritmo que ahueca en los vientos y hace nido, pluma, tentáculo. Ecuación de riesgo.

David García

Hopper

Hopper
Mark Strand – Lumen

Suelo recelar de los acercamientos que se hacen al mundo de la pintura desde otras áreas de las artes como la literatura o el cine.

Quizás porque el autor de este libro, Mark Strand, practicó la pintura durante toda su vida, o porque el pintor objeto de sus reflexiones, Edward Hopper, es uno de los pintores del siglo XX que mejor ha traspasado las dos dimensiones, en este caso el acercamiento funciona como una simbiosis.

Pintar como pintó Hopper es técnicamente muy difícil y, sin embargo, su pintura resulta sencilla de ver. Parece hecha a la primera gracias a un trabajo, previo, minucioso que facilita la sensación de frescura e inmediatez. Directo, limpio, sin sentimentalismos ni florituras.

Mark Strand escribe de la misma forma, y se acerca así a los cuadros de Hopper. No se inventa nada que no esté en ellos ni se va por las ramas pero, con la misma maestría que el pintor, describe un mundo complejo y profundo lleno de poesía bajo la apariencia de lo cotidiano.

“Una oscura sombra se abate sobre estas pinturas, haciendo que cualquier relato que construyamos tomándolas como punto de partida parezca sentimental o impertinente”

Joaquín Risueño

La escritura transparente

escrituraLa escritura transparente. Cómo contar historias
William Lyon – Libros del K.O.

Cuenta el autor de este breve libro que un día del año 82 entró en el despacho del Director de El País, Juan Luis Cebrían, y le dijo que el periódico era muy mejorable. Para demostrarlo, Lyon le enseñó un documento en el que analizaba titulares, entradillas, y hacía observaciones para mejorar los párrafos y cambiar de posición la información. Todo estaba señalado con bolígrafo rojo, por lo que aquello debía parecer una matanza. A los 2 meses recibió una llamada para empezar a trabajar en el diario.

Este neoyorkino, licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Yale, ha trabajado para la agencia de información UPI, la revista Time y las emisoras de radio CBS y NBC, entre otros medios de comunicación. Según cuenta, también formó parte del diario El Sol, y es la experiencia y el meticuloso análisis de las noticias que salen a diario de las redacciones lo que le ha llevado a escribir este manual. En él: orienta, corrige y vapulea a todos aquellos que se han saltado las reglas básicas de la información. Entre ellas la de responder a las 5w: qué, quién, cuándo, dónde y por qué. Sin olvidar el cómo.

Lyon sabe que escribir bien no es fácil -por experiencia y porque ha visto a compañeros brillantes enrededados en piezas durante horas-, por ello da consejos como:
-Mejor las palabras cortas que las largas.
-No escribir más palabras de las necesarias.
-No recargar en exceso los párrafos.
-Cuidado con los sustantivos.
-Evitar el desorden sintáctico.
-Omitir tópicos.

Estas 123 páginas están dirigidas a periodistas, tanto a becarios como a aquellos no tan noveles. Quizá sea menos útil para los que sólo les interesa la ficción -el subtítulo puede confundir-. Por otro lado, Lyon hace especial hincapié en la figura del editor. Uno de los eslabones más debilitados en la larga cadena de la información. La edición suele mejorar el texto pero a muchos les molesta que les corrijan. Asegura el ex corresponsal de Time que casi siempre ocurre entre los más mediocres, aquellos a los que les molesta que les señalen sus debilidades. No suele ocurrir con los mejores periodistas, explica.

Como la acumulación de lecturas sobre escritura siempre ayuda, podría incluir este manual periodístico, con destellos autobiográficos, en la sección que La Buena Vida tiene sobre creación literaria: El sueño del mono loco. El Periodismo no está reñido con la creatividad, ni con la imaginación. Otra cosa es inventar cosas para hacerlas pasar por información. Libros del K.O. es una editorial imprescindible para los que les gusta todo lo relacionado con el periodismo.

David García

El Taller Literario de José Ovejero para La Buena Vida

Taller Ovejero_vertical¿En qué consiste?

Durante 7 meses José Ovejero va a leer y seguir de cerca un máximo de 5 proyectos literarios y va a aconsejar tanto individualmente, como mediante reuniones colectivas, para llevarlo a cabo de la mejor manera. Los participantes compartirán con él sus borradores y notas e irán desarrollando su proyecto de forma voluntaria durante el taller.

¿Qué no debes esperar?

Este taller no es un curso, no tiene un temario, sino un espacio de trabajo en el que compartir dudas e ideas sobre tu propio proyecto literario. Lo más importante de este taller depende de ti, de tu trabajo y tu dedicación, José solo va a servirte de apoyo en tanto en cuanto tú trabajes en tu proyecto. La participación de José Ovejero, sus consejos y opiniones son totalmente personales y buscarán en todo momento ayudar al participante desde una visión y experiencia personales de la literatura y del proceso creativo.

¿Cuál es la dinámica del taller?

El taller se desarrolla a lo largo de 7 meses. En ellos, cada participante tendrá al menos 5 sesiones de trabajo individuales con José Ovejero para abordar aspectos de su propio proyecto. Además, tomará parte en otras 6 sesiones colectivas de un carácter más teórico en las que se tratarán aspectos de la escritura tomando como ejemplo los trabajos en desarrollo y, durante los meses de julio y agosto, existirá un período de consulta online.

¿Que pasa con tu obra al acabar el taller?

Si los participantes finalizan su proyecto y, tanto José Ovejero como el propio autor, lo consideran apto para intentar su publicación, la Agencia Literaria VicLit de Barcelona tiene un compromiso con La Buena Vida para evaluar los trabajos en un plazo máximo de dos meses, aportando sus consideraciones acerca de la potencialidad comercial de los mismos para, de común acuerdo con el autor, estudiar la posibilidad de que la agencia los promueva ante las editoriales con la intención de lograr un contrato de edición.

¿Quién puede participar en el taller?

Cualquier persona que tenga un proyecto literario propio, ya sea una idea avanzada o un borrador completo y que esté motivada para dedicar 7 meses a desarrollarlo y mejorarlo.

¿Cuándo tienen lugar las sesiones presenciales en La Buena Vida?

El taller se desarrolla a lo largo de los meses de abril a octubre de 2015.

Las sesiones colectivas tendrán lugar un día al mes (abril, mayo, junio, septiembre y octubre) en horario de común acuerdo entre los inscritos y el propio José Ovejero y se irán fijando con la suficiente antelación para que pueda programarse el trabajo y la asistencia.

Las sesiones individuales se establecerán de común acuerdo entre cada inscrito y José Ovejero teniendo en cuenta, además de las agendas personales de cada uno, la naturaleza y desarrollo del proyecto.

¿Cuál es el coste de la matrícula?

El coste de la matrícula es de 100€ y 5 pagos mensuales de 100€a comienzo de los meses de abril, mayo, junio, julio y septiembre.

¿Quién es José Ovejero?

José Ovejero ha publicado novelas, libros de cuentos, ensayos, libros de viajes, poesía y teatro. Ha recibido diversos premos literarios entre los que destacan el Premio Primavera de novela 2005 por Las vidas ajenas, el premio Ramón Gómez de la Serna 2011 por su novela La comedia Salvaje, el premio Alfaguara 2013 por La invenión del amor y el premio Anagrama de ensayo 2012 por La ética de la crueldad. Sus libros están traducidos a varios idiomas.

¿Cómo puedo acceder al taller?

Hay 3 fases de matrícula antes de iniciar el taller:

Envíanos un correo a labuenavida@cafedellibro.es con la siguiente información y adjuntando, solo en formato pdf, todas las notas, borradores u originales que desees: datos de contacto (nombre y apellidos, correo electrónico y móvil), un breve curriculum profesional en 5 líneas, un breve curriculum de tu experiencia literaria publicada o no, breve argumentación sobre las razones por las que deseas tomar parte en el taller y, finalmente, una descripción del proyecto literario sobre le que quieres trabajar en el taller.

El plazo de presentación de proyectos finaliza el 1 de marzo de 2015.

José leerá todos los formularios que se envíen y La Buena Vida invitará a participar en el taller tan solo a un máximo de 5 candidatos por el orden de preferencia manifestado por José Ovejero, en función de la potencialidad o el interés que él pueda aventurar sobre los proyectos y candidatos presentados, pudiendo solicitar para evaluarlos mejor, más información o un contacto directo con el interesado.  La lista de los proyectos aceptados se dará a conocer no más tarde el 10 de marzo de 2015.

Los candidatos dispondrán de 48 horas para inscribirse oficialmente en el taller y comprometerse a desarrollarlo en su totalidad. Si un candidato declinara la invitación, se podría invitar al siguiente candidato en la lista de preferencias del propio escritor. Las plazas pueden quedar vacantes pero en ningún caso serán un número superior a 5 personas.

Esta es una actividad de El sueño del mono loco, la sección para los creadores de La Buena Vida. Más sobre La Buena Vida de los creadores en