Archivo de la categoría: Ensayo

Las horas bellas

bth_Las_horas_bellas._Escritos_sobre_cine_-_Portada_(400)Las horas bellas
Alberto Ruiz de Samaniego – Abada
La maquinaria prodigiosa de lo extraordinario se convierte pues, en una pasión que, efectivamente, organiza y ocupa toda la vida del incansable Méliès…
Así describe Alberto Ruiz de Samaniego al director francés. Y es que este libro que nos presenta la editorial Abada no es uno más sobre películas o cineastas. En sus páginas vamos a ir más allá de la técnica o la teoría del cine. Sabremos que Méliès acabó como la mayoría de cineastas actuales, haciéndolo todo él por necesidad ya que el cine crecía a gran velocidad. O que Lang tenía bajo control todo aquello que concernía a sus películas.
Ruiz de Samaniego empieza el libro explicando el título que ha elegido y nos conquista con su teoría: en el cine siempre las imágenes son de otros. El director capta imágenes y el espectador ve las historias que otros han creado para él y qué maravillosos son esos momentos….
Vamos a sentirnos muy cerca de Hitchcock, de Fellini y su sombras, de Carax y su libre fantasía, de Svankmajer y su fatalidad copiada de la ciudad de Praga… Este libro profundiza en los sentimientos de los directores  que originan las películas, sus diferentes formas de hacer cine y lo que nos llega a los espectadores. Por ejemplo, la felicidad que sentía Marker en sus viajes y la que podemos sentir a ver algunos de sus planos.
No es un libro de cine, ni de técnica cinematográfica. Es un libro que nos mete de lleno en la mente de los cineastas protagonistas. Conoceremos sus miedos y sus obsesiones y como van a influir en las películas quedan como muestra de esos sentimientos.
Un libro lleno de referencias filosóficas y cinematográficas que un amante del cine no puede pasar por alto.

La estetización del mundo

La estetización del mundo
Gilles Lipovetsky y Jean Serroy – Anagrama

¿Dónde están los límites entre lo que es cultura y lo que es mercado; lo que pertenece al arte o al consumo? En una sociedad cada vez más líquida, donde las fronteras se difuminan, se han generalizado debates como justificar el papel artístico de la moda, el diseño industrial o las series, sin que la conclusión sea clara ni definitiva.

La estetización del mundo es un gran mapa desplegable del mundo moderno, una guía perfecta para entender cómo Vivir en la época del capitalismo artístico. Un libro que aborda los caminos históricos que nos han traído hacia un mundo actual, donde las emociones se han convertido en el principal motor de nuestros actos, capaces de crearnos anhelos e ilusiones que nos empujen al consumo. Sin embargo, para Lipovetsky y Serroy, este nuevo vestido del arte que el capitalismo viste desde hace tres décadas no es el fin de la cultura ni el apocalipsis del humanismo: se trata de una nueva circunstancia con sus propias reglas de juego, donde nos toca encontrar una ruta correcta por parajes inesperados.

A lo largo de sus cuatrocientas páginas, los sociólogos franceses repasan los principales accidentes sociológicos de esta nueva etapa capitalista, sin olvidar su trayectoria histórica: el triunfo de las franquicias y los centros comerciales echando la vista atrás hacia los grandes almacenes de principios del XX, los monopolios en el cine y la música internacional o la extensión de la moda, propia de la indumentaria, a los ritmos de toda producción social y cultural.

En un mundo donde el arte y la cultura no son críticos con el sistema económico, sino que han asumido sus modos de actuación, los principios históricos del humanismo han dado paso a una estrategia de venta y de presencia en el mundo. Las empresas contratan a creativos para conseguir el atractivo que demanda el público, la crítica cultural de décadas anteriores ha sido absorbida por el consumo de las masas y toda gran experiencia cultural tiene detrás una estructura empresarial. Sin embargo, aunque a primera vista todos estos hechos puedan parecer catastróficos, este capitalismo artístico ha conseguido un gran logro: democratizar el arte y poner, al alcance de cualquiera, sin importar su situación económica o social, la capacidad de disfrutar y ejercer hechos culturales que no entran en el circuito consumista: nunca antes ha habido tanto gusto por la actuación o la escritura sin pretensiones profesionales.

En La Buena Vida nos gusta reflexionar, encontrarnos en el mundo moderno en el que vivimos y saber cómo podemos crear más allá de las seducciones del sistema. Hoy, el artista ha pasado de ser una figura admirable, un albatros baudeleirano, a un empresario preocupado por su cotización en el mercado, mientras que nosotros, oh, comunes mortales, podemos coger un teclado y dedicarnos a redactar nuestras pequeñas historias.

Pilar Torres

La poesía es un error necesario

errorLa poesía es un error necesario – César Antonio Molina – Editorial Trifolium

No es casualidad que César Antonio Molina (CAM) sea en la actualidad director de Casa del Lector de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, porque de eso va este libro: de lecturas. Leer mucho, pero leer bien, pude ser una de las soterradas consignas que atraviesa este libro que se mece, sin llantos, entre la crítica literaria y las memorias.

Aunque licenciado en Derecho por la universidad de Santiago de Compostela, fue en Madrid donde CAM enfiló la vocación al mundo de las Letras, vinculándose al periodismo. En la escalonada de la cultura, pasó primero por Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid, donde también se doctoró, para pasar después a ser profesor. Entre otros medios, ha trabajado para Cambio 16 y Diario 16. Y ha sido director del instituto Cervantes. Aunque quizá se le recuerde más por ser Ministro de Cultura con José Luis Rodríguez Zapatero.

Al margen del florido currículum, La poesía es un error necesario comienza con el desencuentro entre T. S. Eliot y Yeats. Si el primero defiende una amalgama elitista del arte, el segundo, veinte años mayor, defiende el arte popular como “las más antigua de las aristocracias del pensamiento.” Fue tras su muerte, explica CAM, cuando Eliot escribió sobre el poeta irlandés, del que detestaba su épica y melancolía. Pero admiraba la segunda etapa en la que el irlandés se abrazó a una austera e íntima manera de mirar el mundo, lejos de la retórica épica.

Más adelante, de una manera ordenada y casi funcionarial, CAM destripa los capítulos del La aventura sin fin, un libro de crítica de referencia, donde Eliot se queda a gusto. Es aquí donde el poeta gallego disiente con algunas de las opiniones que el bardo americano, con ciudadanía británica, dejó escritas. Como si de un derby se tratase, si Eliot es de Santo Tomás -tomista-, el ex ministro prefiere guiarse por las enseñanzas de Séneca -senequista-, confiesa. Por si acaso, hay que decir que las diferencias ni borran ni menoscaban la admiración que CAM siente por el autor de Criticar al crítico.

Tambíen pasan por estas páginas autores como Edmond Jabés y su admirado libro, El libro de las preguntas, “un tratado magistral de novecientas páginas donde reflexiona sobre el vacío , el silencio, la soledad, , la ausencia presencai de Dios , el desierto , la memoria, la palabra, el libro,la página en blanco , el exilio, la errancia (…)”.

En esta continua y sana obsesión por la obra crítica de los escritores, CAM salta sobre la figura de W. H. Auden, al que le sigue los pasos por Inglaterra, Nueva York, Italia y Austria. Igual que con Eliot, CAM pone sobre el quirófano al autor de  El arte de leer para analizar y deshilachar sus ideas, sus palabras, su canon, sus filias y sus fobias. Es curioso cómo estos dos autores -Eliot y Auden- se cruzaron buscando continentes contrarios para desarrollar su obra. Si bien es cierto que Eliot influyó en Auden, más joven éste, cada uno buscó la ciudadanía que el otro rechazaba. Mientras Eliot busca refugio en tierras de Shakespeare, Auden se abraza a los rascacielo y la quietud de Nueva York, a la vez que economiza su poesía y evita los excesos poéticos con los que los más jóvenes suelen flirtear, e incluso descalabrarse.

CAM también repasa la obra Octavio Paz, el nobel que defendía que la verdadera biografía del poeta no está en la vida sino en los poemas. Pero es con José Ángel Valente con quien CAM tuvo la experiencia total. Con ello quiero decir que con Valente hace memoria y ajusta las palabras a la experiencia y a la amistad que le unió al poeta de Entrada en materia. Hay tiempo para todo: amistad, viajes, cenas, traducciones, prólogos y algún que otro desencuentro.

En este libro, el autor escribe su propia biografía a través de los libros que lo han marcado como lector, también hace un fino trabajo de crítica, emulando a los grandes críticos y escritores a los que admira. Y deja claro que que la lectura no es un mero pasatiempo. Como dicen los roqueros: es una manera de vivir.

David García

Llamada perdida

Llamada perdida
Gabriela Wiener – Malpaso

Siempre nos ha tocado escuchar que la voz poética no es el autor, que el narrador de una novela no refleja lo que ha vivido la persona que se ha encargado de escribirla. Para dinamitar esos disfraces Gabriela Wiener recupera, después de sus poderosos Ejercicios para el endurecimiento del espíritu (La Bella Varsovia, 2014) que practicábamos hace unos meses, la sinceridad de la crónica periodística, ese género en el que se ha convertido en un referente. Esta peruana del lada de acá y de allá nos mira herida, tierna y segura en la portada de su último libro, una cubierta que me desafiaba cada día al llegar a La Buena Vida y ante la que no pude evitar enfrentarme con mi lectura.

Llamada perdida son los pecios de la madurez: el recuerdo las primeras noches en Barcelona acompañada de perros románticos, un cátalogo de recuerdos y reencuentros, de obsesiones y mudanzas. Una primera persona que no cuenta las grandes hazañas sino las dudas constantes que surgen a cada paso, que mira de frente al amor, al sexo y a la familia y se ve como un ser social, un engranaje más de la máquina que conformamos entre todos.

Este libro, que aúna la autobiografía más sincera con las memorias de lecturas, encuentros y experiencias, incluye también dos crónicas que se convierten en un relato propio, desvergonzado y referencial a partir deb dos mujeres que, como Gabriela, se han tenido que enfrentar al papel de escritora: las dispares Corín Tellado -esa mujer que escribió miles de novelas sobre amores crueles, despechados y sexo mientras cuidaba de su familia en una ciudad de provincias- e Isabel Allende, escritora denostada por todos pero triunfadora como pocas. Estos reflejos sirven también para analizar la propia condición de mujer en el mundo y las caras de la escritora en lo íntimo y en lo público.

Gabriela Wiener nos abre la puerta a su cabeza, a su intimidad y a sus miedos: unos sentimientos con los que empatizas en cada página, produciéndote sensaciones que creías inefables y temores que, una vez reflejados, se disipan como nieblas. Llamada perdida es una defensa de la felicidad en la propia piel, un libro que tiene el poder de convencerte con su pensamiento mágico de que la calma llega cuando descubres lo poco que necesitas, aunque la melancolía no deje más que llamadas perdidas en el contestador.

Pilar Torres

Psicopolítica

Han_Psicopolitica_webPsicopolítica – Byung – Chul Han – Herder
Al grandullón de Slavoj Zizek le han quitado el puesto de filósofo mediático. El sur-coreano Byung-Chul Han ha sido coronado como el nuevo prócer en esta vieja tarea de pensar. Al igual que al filósofo esloveno, a Han también lo han convertido en protagonsita de un documental, estrenado hace unos días en Barcelona. Se fue de casa con 21 años a Alemania.  Allí estudió Filosofía, Literatura alemana y Teología.  Ahora todos quieren una entrevista, o una selfie, con este hombre de coleta y aspecto desgarbado.

En España, la editorial Herder ha sido la encargada de publicar sus 4 libros. El último es Psicopolítica. En él expone la forma en la que trabaja el Neoliberalismo a través del Big Data. Han parte de la idea de que no es posible la revolución social. La nueva economía ha borrado la línea entre explotadores y explotados: “Ya no trabajamos para nuestras necesidades, sino para el capital.”(19)

Hoy día, dios es el capital, dice el filósofo. Y, a continuación, equipara la deuda con el sentimiento de culpa. El capital no deja al hombre ser libre, siempre le tiene preparada una factura. Endéudate, es el lema del sistema que rige el mundo.  El capital promete un mundo mejor. Si el dios primigenio pedía a los devotos esperar a cruzar el umbral para obtener la felicidad total. Este otro la promete en la siguiente compra.

Byung-Chul Han explica que con la 1ª ilustración se creía que la estadística iba a ser capaz de liberar el conocimiento del contenido mitológico. Con la 2ª ilustración, expone,  todo tiende a una lente “transparente y fiable”, susceptible de convertir cualquier movimiento en la red en datos e información. “Totalitarismo digital” lo llama. La 3ª revolución está de camino y se revelará en esclavitud, asevera el filósofo.

Pero para llegar hasta aquí hacía falta un instrumento. Lo han bautizado Big Data, y es capaz de intervenir en la pisque y manipularla a partir de los datos que los usuarios suministramos alegremente al Gran Hermano digital. Tras el análisis de los datos, sabe cuál va a ser nuestro comportamiento, incluso a un nivel prerreflexivo. El fauno digital analiza la información que cada uno emite. Después, el usuario recibe el mensaje más acorde a su perfil. Si ya con la televisión teníamos al enemigo en casa, con el smartphone, el nuevo caballo de troya, el control es absoluto. No hay que olvidar que muchos hasta se meten con él en la cama.

En Psicopolítica, el autor explica cómo el regimen neoliberal ha sabido pasar de vendernos objetos a vendernos emociones, ya que éstos no ocupan espacio en el armario y su consumo nunca satisface por completo al individuo. Como en el proceso de producción, aquellos que hace décadas eran carne de fábrica, mano de obra con la que sacar las fábricas adelante, ahora han pasado a las saunas y  los gimnasios. La industria estética ha sido una gran beneficiada en este proceso de disciplinar a los cuerpos.
Explica Han que la disciplina, la sumisión y las prohibiciones son de tiempos pasados. Ahora los nuevos totalitarismos llegan con una gran sonrisa, lisonjeros e incorpóreos, seductores. Administran las vidas que les ponemos en bandeja con nuestros clicks.
Byung-Chul Han ha escrito un libro breve, al igual que los anteriores. Mientras lo leía observaba que de cada párrafo se podía sacar un tweet, una idea incisiva y concisa. Creemos, erróneamente, que vivimos un momento histórico de máxima libertad, es bueno saber que no es así. Que nadie diga que el profesor Han no lo advirtió.

Los tres usos del cuchillo

mamet cuchilloLos tres usos del cuchillo
David Mamet – AlbaLa vida es un suceder de minutos, horas y días en los que casi nunca pasa nada. O por el contrario, nos ocurren hechos insólitos que nos desconciertan, depende del dramatismo que le demos al asunto.

Esa es la idea fundamental del libro Los tres usos del cuchillo que David Mamet ha escrito en tres capítulos y en el que resume como la vida privada se compone de pequeñas tragedias y comedias que forman la biografía del individuo, y sin esas pequeñas dramatizaciones nada tendría sentido. Por eso, tantas veces se dice la frase de “¡a este momento solo le falta la música!” solo le falta la música para ser una escena teatral o de película…

La tardanza de un autobús puede suponer un drama en la vida de una persona, si esa persona utiliza esta herramienta teatral. Echándole teatro a la vida nos sentimos mucho más protagonistas, y de eso se trata, de que nos sintamos siempre protagonistas de nuestra vida. Por eso nos emocionamos con una música, una película o un partido de fútbol, no por el espéctaculo sino por nuestra mimetización con el protagonista… celebramos el gol no por el jugador que lo ha marcado sino por nosotros mismos, seguidores de ese equipo.

Todos llevamos dentro un compositor de blues, todos estamos condicionados por el dramatismo que le conferimos a lo que nos sucede que. para el autor, es necesario en la vida de cada individuo, pero que en la vida de los políticos o de los medios de comunicación llega a ser engaño.

El título se explica en el tercer capítulo del libro y merece la pena llegar hasta ahí, a través de anécdotas y vivencias de Mamet y sus conocidos. Un cuchillo puede ser detonante y escusa de un crimen…puro teatro.

La editorial Alba saca con esta edición un libro que retoma el eterno discurso de qué es arte y qué espectáculo, qué es drama y qué engaño, en definitivia qué es la vida real.

Jardines. Los verdaderos y los otros

Jardines. Los verdaderos y los otros
Umberto Pasti, dibujos de Pierre Le-Tan – Elba
Como bien denunciaba Thoureau en Walden, a pesar de todo el progreso y la obsesión por ser cada día más modernos, no podemos negar el papel fundamental de la naturaleza en nuestras vidas. Las plantas son el tacto de la tierra, configuran el sentido más sensual de nuestro mundo y son su forma de expresión: nacen donde pueden ser fuertes y crean en su supervivencia la belleza salvaje e incontrolable que hoy, sumergidos en un mundo racional y utilitario, nos dedicamos a despreciar.
Umberto Pasti, un italiano afincado en Túnez (reducto de lo poco que queda de la esencia mediterránea y lugar perfecto para mantener un jardín salvaje), va paseando su experiencia y saber por las distintas manifestaciones que nos podemos encontrar de la naturaleza. Jardines blancos que son símbolo de riqueza y de falta de gusto, amores de señoras obsesionadas con las rosas, pequeñas plantas que crecen en los quicios de las ventanas para alimentar a señoras mayores. Este pequeño ensayo es un canto por la supervivencia de lo autóctono, por la belleza de las malas hierbas de colores intensos, frente al utilitarismo del verde césped que monopoliza nuestro contacto con la naturaleza.
Uno de los libros que más me fascinan es Locus solus de Raymond Roussel (Capitán Swing, 2012), un recorrido por un jardín fantástico donde la imaginación de Roussel deja a cualquier sueño a la altura del ingenio más anodino. Así que, cuando dimos la bienvenida a Jardines en La Buena Vida, me lancé a este nuevo capítulo de la literatura botánica. Pasti, lejos de la artificiosidad creadora de Roussel, retrata el jardín de verdad como la naturaleza verdadera que lucha por sobrevivir en los territorios más inhóspitos y a la otra naturaleza como el reflejo del afán capitalista que crea las mismas rotondas en todas las ciudades de mundo.
Tras el catálogo de jardines (los de verdad y los de apariencias), Pasti cierra este tratado a la autenticidad de la tierra con una lista de consejos para el jardinero en el que nos hemos convertido durante las últimas páginas y con un catálogo de libros fundamentales para cualquier nuevo botánico.
Elba ha editado con cariño y gusto un libro para urbanitas saturados de asfalto, especializados en ver cómo sus plantas se mueren sin que las entendamos. Los dibujos de Pierre Le-Tan recrean un tratado de botánica y retratan los distintos jardines por los que Pasti nos lleva de la mano para convencernos de que, en este anodino mundo moderno hay que luchar con flores, arbustos y helechos. Porque la tierra se comprende con caricias.

Las letras entornadas

las_letras_entornadas_bigLas letras entornadas – Fernando Aramburu – Tusquets

Que Fernando Aramburu sabe de Literatura no es ninguna noticia, pero que además controle tanto de vinos, para mí, al menos, ha sido una grata sorpresa. En Las letras entornadas, el escritor donostiarra (1959), con la excusa de un encuentro semanal con el Viejo -así lo llama-, selecciona 32 artículos escritos a lo largo de su carrera, todos relacionados con vivencias personales, lecturas, libros y autores que lo han acompañado en su vida.

La dinámica es la siguiente: Aramburu llega a casa del Viejo, abren una botella de vino -una noche llegan a beberse cuatro-, y recuperan el tema que se ha quedado pendiente la semana anterior. Con inteligencia cervantina, el autor de Años lentos lleva al lector a la trampa, siempre con el mismo señuelo: que si los sorbos de un vino chileno o un Ribera del Duero, que si las almendras con las que acompañan los caldos, que si el humor con el que calza algunos comentarios el Viejo. Y en ese tono y ambiente, entre amistoso y desenfadado, el lector acaba sentado junto a estos dos personajes amantes de las letras y del vino.

En los textos, el escritor afincado en Hannóver hace un repaso de su infancia más agreste, con esas peleas a pedradas en un barrio humilde de San Sebastián, “de esos que no salen nunca en las postales”; de las primeras lecturas; del entorno familiar de clase trabajadora, y aquella imagen de su padre en la fábrica con el agua hasta las rodillas que se quedó grabada en la memoria del niño Aramburu, hasta el día de hoy; de su acercamiento a la poesía y sus primeros intentos de imitar a Lorca; de la pertenencia al Grupo CLOC de Arte y Desarte; o de las visitas a la librería Lagún, tan acosada por el entorno violento de ETA.

Si bien es cierto que Luis Landero tiene otro tono en sus memorias noveladas, El balcón de invierno (2014), ha habido momentos en los que no he podido evitar hacer ciertas conexiones. Pero al margen de estos lapsus de lector, Aramburu, tan pendiente de los asuntos literarios como de los familiares, también narra sus andanzas con Gabriel Celaya, o se adentra, gratamente, en la obra de Félix Francisco Casanova, si no le busca los puntos cardinales a Tiempo de vida, la novela autobiográfica de Giralt Torrent que tanto gustó aquí, en La Buena Vida. Pero las sorpresas no paran -por lo menos para mí-, y el escritor narra la fascinación que siente por Marcel Reich-Ranicki, y su programa de libros en la televisón alemana en horarios de máxima audiencia, y sus acelerados viajes por las autopistas alemanas para llegar a tiempo a casa, para poder ver al crítico más apasionado y célebre de los últmos años.

Y así, entre un reserva de Haro y un Valpolicella Classico Superiore Ripasso del 95, Aramburu sigue, junto al Viejo, hablando sobre Thomas Mann y Pilar Adón, la Comala de Pedro Páramo o las injusticas que sufrió Ramiro Pinilla. Qué más puedo decir, toda una vida, como dice la canción, dedicada a la Literatura.

David García

Diario de un noctámbulo

UmbralDiario de un noctámbulo
Francisco Umbral – Planeta
A finales de los años 50, dos grandes voces convivieron  en la ciudad de León. Y digo dos voces y no dos hombres, como si aquellos vozarrones surgieran directamente de la radio de galena. Voces autónomas, algo oscuras, si no hondas, tejidas por una sensibilidad periodística hoy agotada. Una de las voces era la de Luis del Olmo. La otra, la de Francisco Umbral.
Aquel joven Umbral recién llegado de Valladolid ya tenía en su cabeza la cuadratura perfecta de la columna periodística. En el ránking de columnistas españoles, es posible que sólo César González Ruano y Manuel Alcántara hayan escrito, en prensa, más que él -Alcantara aún escribe su columna diaria desde Málaga, en el Rincón de la Victoria-. El escritor de Mortal y rosa(1975) acuchilló desde muy temprano los periódicos con su  lirismo afilado hasta días antes de fallecer, en agosto de 2007.
En este libro, inédito hasta ahora, se recogen las columnas radiofónicas que el Premio Cervantes escribió para aquella radio de provincias dirigida por su primo, José Luis Pérez Perelétegui. Allí se fraguó el poeta que devino en periodista y escritor. Allí comenzó a vestir la bufanda que sería, también, seña de identidad.
Dividido en 3 partes, y por orden cronológico -abarca del año 58 al 61-, el lector encontrará los textos con las que Francsico Umbral daba las buenas noches a la ciudad, con tono salmódico. Personajes destacados de la epoca,  genéricos profesionales como el aguador o el detective, arquetipos, instrumentos musicales, la propia ciudad o la fantasía son algunos de los protagonistas de sus columnas. Sin olvidar que él, o más bien ese personaje que construyó sobre su persona, es, como en toda su literatura, el más presente. El escritor madrileño cultivó, como pocos, las  escrituras del yo. Umbral como centro de su obra. Piedra angular, egotismo, fascinación por ese hombre alto y delgado que le sostenía la mirada frente al espejo.  Es una pena que no se conserven columnas radiofónicas, semi recitales, algo cimarrones y noctámbulos, forjado por una de las voces más personales de la literatura española del siglo XX.
(…)Esta noche, fantasía, quisiéramos volar contigo, dejar al sueño encerrado en casa con una esposa  dormilona y tediosa, y desvariar a lo lejos entre las aspas giradoras de las estrellas. Esta noche las constelaciones tienen fugacidad de pirotecnia  y la luna está en pecado mortal. Vamos a hacer la sombra más profunda y peligrosa, que hay borrachos y homicidas por las esquinas, violinistas dormidos en alcobas de intemperie y mujeres desnudas frente a la fuente pública…(134)

Original y umbraliano -lo mismo es-, en La Buena Vida queríamos destacar este libro que, aunque no fundamental en su obra, sí es un fogonazo limpio y certero, que esconde todo la poética que desarrollaría el escritor de Un ser de lejanías (2001) en su larga y fructífera carrera.

David García

Yo y la energía

yo y la energiaYo y la energía
Nicola Tesla. Presentación de Miguel A. Delgado – Turner

Nicola Tesla era un misterio en sí mismo y así nos lo muestra el libro que resañamos en esta ocasión. Dividido en dos partes, Miguel A. Delgado presenta en la primera una sociedad donde Edison era un dios y Tesla un immigrante europeo recién llegado a Nueva York, ciudad que nunca abandonaría. A partir de aquí nos muestra cómo Tesla, aún sin ser uno de los científicos de referencia que se estudia en las universidades, es fundamental para la historia de la humanidad. Pero también nos acerca al Tesla icono, a la imagen que en los últimos años se nos ha transmitido, desde los comics basados en sus inventos y experiencias vitales, hasta las películas y performance que tienen la energía como base.

Esta imagen moderna se va mezclando a lo largo del libro con pasajes de su vida, descripciones sobre su persona: sabemos que Nikola Tesla medía casi dos metros, que su presencia nunca pasaba inadvertida, y que era capaz de destilar un enorme magnetismo… Y no menos interesante fue su vida, encuentros y desencuentros con magnates de la época, con sus enemigos y compañeros de profesión. Además, para idealizar más al mito conoceremos su concepción de la energía como posible elemento salvador de la hunmanidad, sus ideas para desarrollar las energías renovables, tan de moda actualmente.

La segunda parte del libro son dos escritos del propio Tesla publicados en los primeros años del siglo XX. Con un estilo muy diferente, con un vocabulario más académico que nos hace recordar su expresión seria y concentrada, esta parte va más allá de su experiencia científica introduciendose en pasajes de su vida de los que sacó siempre una causa para alguno de sus inventos, lo que él llamaba sutiles influencias.

Todo ello se acompaña de ilustraciones y gráficos de los textos originales. Una lectura educativa e inspiradora.