Felicidad familiar

Felicidad familiar

Laurie Colwin – Libros del Asteroide

Si uno se imagina una familia neoyorkina feliz en la mesa, con Central Park de fondo tras unos grandes ventanales, probablemente acuda raudo y veloz al inicio de Hannah y sus hermanas. Ahí una casa llena de conversaciones, platos humeantes y sonrisas familiares pronto se desenmascaraba como una felicidad mucho menos reluciente que el brillo de los anuncios de Acción de Gracias.

Los personajes de Colwin podrían muy bien pasar desapercibidos en una película de Woody Allen. Judíos y con un nombre reconocido en los más importantes cócteles de inauguración de rascacielos, los Solo-Miller tienen más de aristocracia que de costumbres familiares aburridas. Todos son como fortalezas inexpugnables, ante las que repetir una semana tras otra las mismas palabras, los mismos horarios y exactamente las mismas sonrisas.

Pero Polly, la hija sumisa, la hermana perfecta y la mujer y madre que cocina a la perfección cualquier menú que se le exija, ve cómo sus más altas torres de virtud se desmoronan sin que el resto se den cuenta. Así, tras un primer capítulo donde nadie se salta su papel perfecto, los principios inquebrantables de Polly poco a poco se van oscureciendo, como si en su vida el blanco y el negro perdieran su brillo y todo entrara en una de esas lavadoras que borra los colores brillantes de la ropa mientras lo tiñe de un gris uniforme.

Como esa Hannah a la que todos recurren pero a la que ninguno escucha, Polly se ahoga en su máscara, busca asideros en la pasión y la amistad y busca febrilmente las palabras a lo que le pasa. Ya no le funciona la moral de los absolutos, el bien y el mal le pasan la verdad a la duda y el sufrimiento, la necesidad de querer y captar miradas.

Tantos días felices es en La Buena Vida uno de los libros que recomendamos cuando alguien necesita una dosis extra de optimismo, aunque sin perder la pizca de melancolía e ingenio que adereza la mayoría de nuestras lecturas favoritas. Felicidad familiar se ha plantado entre las novedades con una historia menos feliz pero más reflexiva, sobre los poderes y sombras que crecen en las familias, la felicidad agridulce que supone conocerse a una misma y, al final, cómo solo se consigue respirar cuando se encuentran las palabras adecuadas.

Pilar Torres
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Un pensamiento en “Felicidad familiar”

  1. Principio del segundo párrafo : ‘ desapercibido ‘ con b no con v. Pasarle el Corrector ortográfico antes de subir el resumen

    Saludos cordiales Amador Martín

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