Caminar en un mundo de espejos

Caminar en un mundo de espejos

Andrés Barba – Siruela 

Uno deja muchos libros atrás, sobre todo sin leer. Pero ocurre, a veces, que te enamoras de uno y por ello no quieres dejar de decir algo sobre él, porque en La Buena Vida, otra cosa no, pero enamoradizos, un montón. Sobre todo cuando después de varios meses de lectura, uno sigue manteniendo un buen recuerdo del libro, y cada vez que te cruzas con él, en la mesa de novedades, sientes que tienes que hacer un breve comentario, decir algo honesto y que haga justicia a tu verdad, como cuando tienes un bonito recuerdo de un instante y no quieres dejarlo de mencionar porque hayan pasado muchos otros buenos momentos por encima de él. Esto es a cuento de Caminar en un mundo de espejos, de Andrés Barba, cuya obra no conocía, ni conozco más allá de este librito que menciono y que Siruela publicó en Mayo en su colección Biblioteca de ensayo.
Andrés Barba, de primeras, tiene mucho ganado con ese apellido tan literario. Pero como decía, en este libro breve e inteligente, pequeño y amarillo como un pajarito con nerviosas alas de papel, Barba maniata en la primera parte un conjunto de relatos autobiográficos o autoficcionales que titula La vida del espíritu. De ella destacaría El robo del Ford Orion, una narración con humor en la que el autor cristaliza el sentimiento de pérdida de su familia al ver cómo le roban el coche nuevo. O el relato de Ataúlfo en Un hombre ciego que pinta cuadros. Para acabar con Memoria del agua, un relato lírico de ecos umbralianos:”En el invierno el mar no existía, esperaba en el corazón, agazapado. Se recordaba sólo muy de cuando en cuando y siempre como a un difunto(…) El agua de mar era densa, nutritiva, curativa, traicionera, asesina”. Señala Baudelaire que la infancia es la patria, y Barba ha sabido capturarla conjugando muy bien la recuperación de la memoria con ese proceso de convertirla en Literatura, sin excesos retóricos ni sentimentalismos. Comprender el descontento es el título de la 2ª parte. Y si la 1ª ya vestía un furor ensayístico de la familia y de sí mismo, aquí, en estos 7 mini ensayos, Barba se adentra en el mundo de personajes tan dispares como Muhamad Alí, William Burroughs, Simone Weil o Diane Arbus. Que no hace si no reflejar los diferentes intereses estéticos del autor y su capacidad de dialogar con ellos. No sólo le imprime su impronta y deja constancia de sus personalísimas lecturas, sino que consigue que el lector acabe caminando, también, en su propio mundo de espejos.
Anuncios

1 Comment

  1. Reseña estimulante.No tengo duda de que el libro de Andrés Barba será interesante pues otros suyos ya me lo parecieron. Me gusta encontrar también las lecturas de otros. La mirada atenta y personal de otros lectores. Y esta me ha gustado y me anima a buscarlo. Gracias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s