La vida negociable

landeroLa vida negociable
Luis Landero
Tusquets, 2017

Luis Landero es, ante todo, un narrador de historias natural, y uno va leyendo sus libros, los mejores, como hipnotizado por las palabras y las aventuras de los protagonistas. De esta manera natural, de una facilidad pasmosa, nos cuenta la vida de Hugo, un auténtico fracaso vital, incapaz de enderezar la relación con unos padres que, como todos, no son perfectos, pero que viven volcados en él intentando sobrevivir a sus propios fracasos personales

Pero nuestro protagonista, convierte cada fracaso en una virtud, en un espaldarazo para retar a la aventura vital. Como una Esperanza Aguirre que acaba declarando que es ella la que ha destapado la Gürtel, así nuestro protagonista hace alarde de un capacidad innsodable para la posverdad más íntima, la que aplicamos sobre nosotros mismos y los que nos rodean.

Una primera parte de la novela de un costumbrismo ágil y divertido, con unos personajes que encontraríamos en muchos edificios de esos que conservan la portería con derecho a cocina, y que acaba evolucionando hacia una desquiciada caída por el barranco de la vida, que arrastra en parte a la propia novela que pierde algo de credibilidad pero que no deja en ningún momento de divertir, llena de personajes tan cercanos, que uno quisiera alejarse para mirarlos mejor.

 

A través de la noche

A través de la noche
Stig Sæterbakken
Traducido del noruego por Crstina Gómez-Baggethun y Øyvind Fossan
Mármara, 2017

Hay muchas y buenas razones para leer a Stig Saeterbakken, pero deberíamos destacar dos fundamentales: la intensidad narrativa enfocada a lo cotidiano y la quirúrgica mirada hacia los aspectos más disruptivos de nuestras vidas y las de los protagonistas. Claramente inspirador de la narrativa de Knausgard, Saterbakken es un escritor de primera que nos lleva desde la primera a la última página en volandas a ratos conmocionados de manera trágica, a ratos divertidos por lo estúpido de algunos momentos trascendentales de nuestras vidas.

Aunque el planteamiento de la novela crece a raíz de un hecho dramático, trascendental en la vida de los que serán nuestros protagonistas, lo cierto es que no deja de ser una nube que flota siempre sobre la narración pero que de ningún modo la acota. Los mejores momentos son aquellos que hablan de la importancia de la narración a la hora de componer nuestras propias historias, individuales, sentimentales y de familia, y la necesidad de narrarnos la vida para entenderla. Pero no se queda solo en lo costumbrista, la novela nos lleva a territorios más propios del realismo mágico, de la fábula, sin perder por ello autenticidad.

Es una novela increíble, de un narrador hasta ahora no editado en nuestro país y del que queremos todo. Mármara es una editorial joven pero con un catálogo construido a base de ladrillos cocidos al rojo vivo, con una literatura siempre singular e intensa, que no deja indiferente. La elección de este escritor noruego les confirma como olfateadores de buena literatura que conmueve y nos descubre un libro que será ampliamente leído y muy comentado, porque así tiene que ser.

Esperando a mister Bojangles

Esperando a mister Bojangles
Olivier Bourdeaut
Traducido del francés por José Antonio Soriano Marco
Salamandra, 2017

Los que hemos tenido la suerte de tener cerca a una de esas personas singulares sabemos la fascinación que generan a su alrededor, como el aire que se mueve alrededor de un ventilador, no dejando nada en su sitio. Y, al mismo tiempo, sabemos el miedo, la ansiedad que supone saber que habrá una caída, seguro, y que cuanto más hayamos volado, más dura será esta.

Esta pequeña novela nos cuenta la historia de una familia que se ve subyugada y arrastrada por la pasión por vivir en libertad de una madre, y asistimos enamorados de la libertad que se esconde detrás de cada idea, de cada momento de cada rapto de genio y generosidad aún sabiendo que detrás vendrá el pánico del desaliento, la imposibilidad de mover la roca de la realidad, la debilidad de sobrevivir a la vida.

Sí, claro, tiene reminiscencias a Suave es la noche y queda un regusto de ligereza, pero después de una lectura magnética y emocionante, también sabemos que al acabar el libro tendremos que enfrentarnos a la realidad como cuando vamos a ver Lalaland pero  sabemos que la gente no anda cantando por la calle, aunque por momentos nos encantaría. Pero que nos quiten lo bailado, habremos tenido una gran tarde de lectura.

Mac y su contratiempo

Enrique Vila-Matas
Seix Barral, 2017

Recuerdo mis tiempos de jugador de baloncesto y aquellos entrenamientos que comenzaban a las 10 de la noche. Al acabar, en vez de ponerme la ropa, me ponía en el vestuario el pijama y encima el abrigo, solo tenía que volver a casa … Pero a veces, en el último momento alguien decía eso de “vamos a tomarnos una” y yo acababa disimulando el pijama en cualquier tugurio sin poderme quitar el abrigo estuviéramos donde estuviéramos. Y de esta guisa me parapeté para leer la última entrega de Vila-Matas, aprovechando que hacía frío para ocultar al mundo que iba en pijama a la librería y por la calle y aceptando ese punto de vista, porque sino, es como leer a Schopenhauer en la playa.

Más Vila-Matas que nunca, le imagina uno al autor preocupado porque no sabe de qué escribir y vuelve a sus temas sí, pero lo hace con una frescura insospechada, para traernos a este delirante noescritor, decidido a escribir una obra (no será nunca una novela) inacabada, que le haga brillar en el cielo de los escritores. Y para ello, como seguramente el propio Vila-Matas, comienza un diario secreto que no puede ser leído, que lo único que pretende es crear un mecanismo por el que el escribir descubra de qué escribir, sorteando, eso sí, los peligros que la mecánica de la narración le pone en el camino y sobre los que ha visto tantas veces tropezar a escritores y, cómo no, sorteando la variada vida de un barrio, que ya quisiera mi suegra encontrar para distraerse cuando baja a por el pan.

Un manual para escritores que no quieran parecerlo

Aún suponiendo que uno venza en su primera batalla como escritor y logré lo mejor- dicen que lo excepcional es encontrar el camino, hallar una voz propia-, esa especie de victoria puede acabar resultando un problema, pues contiene en sí misma el germen que tarde o temprano llevará al escritor a repetirse fatalmente.

un curso de literatura sugerente y personal, una defensa de la literatura como forma de vida y, al mismo tiempo,

…pensando en esto y también en algo que me ha llamado últimamente la atención que haya tantos narradores que se crean preparados para escribir una novela se sienten tan increíblemente preparados que en su inagotable vanidad están convencidos de que la harán y la harán bien, porque para ello se han instruido durante años, son inteligentes y leídos, han estudiado la literatura contemporánea y, como han detectado dónde fallaron los otros novelistas, se sienten preparados para todo, especialmente desde que compraron tanto una buena silla que no les destroce la espalda como un perfecto procesador de textos.

Una lucha consigo mismo y contra cualquier mecanismo

Me doy cuenta ahora de que he actuado como si no supiera que, a fin de cuentas, los párrafos perfectos no resisten al tiempo, porque son sólo lenguaje: los destruye la desatención de un linotipista, los diferentes usos, los cambios, la vida misma, por consiguiente. Pero sólo eres un principiante, dice la voz, los dioses de la escritura aún pueden perdonarte los errores.

Un canto a la libertad, aunque sea mental, de perderse en uno mismo dado que no se puede nunca desaparecer para los demás del todo. Un canto de amor al vagabundeo físico, mental y literario, que hará las delicias de cualquier lector, a poco que sea abra a lo distinto y, si no, siempre puede salir a la calle en pijama y pasarse por La Buena Vida.

Lamia

Lamia
Rayco Pulido Rodríguez
Astiberri, 2016

Desde luego que el Consultorio de Elena Francis en la radio debió dejar traumatizado a un montón de gente. Y a partir de ese trauma Rayco Pulido construye una trama negra, con humor y batante fidelidad a la verdadera historia del programa, un montaje publicitario bendecido por la Iglesia que fomentaba el modelo de mujer, esposa, sumisa y sufridora, que no es objeto del cómic, sino escenario real de una trama de ficción que chupa de los crímenes pasionales como se contaban en El caso, también de la época.

La trama es ágil y desprende un alegre poso libertario, pese a la violencia de los asesinatos. Pero es un cómic fantástico, con interés más allá de la trama detectivesca, y que engrandece el género, como lo hizo hace un año Yo, asesino, de Keko Altarriba, usando un dibujo de línea alargada con buen dominio de los fondos y manchas negras y unos personajes dotados de personalidad.

 

La uruguaya

img_1042La uruguaya – Pedro Mairal – Libros del Asteroide

Hay atajos peligrosos, aunque eso el lector de esta novela corta no lo sabe hasta que lleva un buen trecho de lectura. Pereyra, un escritor que recién ha pasado la frontera de los cuarenta, casado y con un hijo, decide cruzar el Río de la Plata para recoger los cobros de sus trabajos como escritor en un banco de Montevideo, en el vecino Uruguay, y así ahorrarse los impuestos. Allí  lo espera Guerra, una joven diez años menor que él, con la que tuvo un breve idilio en unas jornadas literarias hace ya unos meses.

Esto promete. Dinero, algo de sexo y la familia al volver. Pero para eso está Pedro Mairal, para darle vueltas a la rueda de la fortuna y cambiar las tornas. Y de paso, dejar al lector sin aliento. Porque es verdad que La uruguaya, además de tener un título suculento, se lee de una tirada y consigue que el lector se deje llevar por la voz poética y precisa de esta narración escrita en primera persona.

El fracaso en muchas de sus modalidades, como en la relación de pareja. Pero también la dificultad de afrontar la paternidad. O ser un pibe de la burguesía bonarense que en vez de seguir el camino correcto, se ha dejado llevar por la fangosa y embriagadora senda de las letras. Y más. El amor que se cruza, el paso del tiempo,  el desencanto, las expectativas no cumplidas a una edad en la que el mundo comienza a verse con tonos quemados, mas que tostados, se conjugan con destreza y sensibilidad.

El escritor argentino levanta una historia con mimbres cinematográficos.  En las 24 horas en las que transcurre la narración, a lo Ulises de Joyce, Pereyra tiene tiempo de reconstruir, con analepsis, su vida y dar una idea de cómo ha llegado al  punto en el que está.

La uruguaya es una carta confesional, carta vibrante y sincera que Pereyra escribe a su mujer,  y que intenta poner en contexto su situación y explicar cómo la vida a veces nos juega malas pasadas, es injusta y no se deja amarrar a nuestro antojo. Esta nouvelle es ese tipo de lectura que nos gusta descubrir en La Buena Vida, casi por sorpresa, para después airearlas y darles visibilidad,  por si alguien en el camino también quiere pasar unas horas de buena lectura.

@cercodavid

Una verdad improvisada

Una verdad improvisada

Carmen M. Cáceres – Pre-Textos

Cuando Roland Barthes encontró una fotografía de Jerónimo, uno de los hermanos de Napoleón, lo primero que se le vino a la cabeza fue que estaba mirando “a los ojos que han visto al Emperador”. Barthes se asombraba de ese extraño poder que tienen las sales de plata para deshacer el discurso de la memoria, rellenar los vacíos y crear nuevas soledades que, desde lo más diminuto, pueden crecer en silencio.

Clara y Bruno viven en un pequeño piso de Buenos Aires. Ya han pasado la frontera de los treinta y viven juntos sin los requisitos ni la presión de compartir rutinas por primera vez, solo con “la delicadeza de no ser del todo conscientes”. Entre los dos arman un proyecto de retratos en los que se adentran en las cocinas de la gente, mientras recorre su pasillo interior tras encontrar una foto de Bruno unos años antes, cuando los años aún no se habían asentado en los hombros y quería a una mujer con la que no tiene nada en común. Y durante ese proceso creativo sobreviene el silencio, el que apaga las cuerdas bocales de Bruno y que convierte en áspero los espacios que antes habitaban con la delicadeza de los gestos aprendidos.

La primera novela de Carmen M. Cáceres bucea en los secretos que flotan en el pasado y que pescamos de improvisto, en las certezas que se adquieren y se quiebran en cuanto cambia la atmósfera. Una novela ante la que coger aire y bucear profundo, porque el silencio annega los pulmones si no se llega precavido.

Pilar Torres

Teoría del ascensor

chejfecTeoría del ascensor
Sergio Chejfec – Jekyll & Jill

Resulta complicado describir el libro de Sergio Chejfec, tanto que desde que lo leímos hasta esta reseña ha pasado más tiempo del habitual.

Terminada la lectura y a punto de cerrar el libro aún ignoramos de qué se ha tratado. No es este el final sino el inicio de Teoría del ascensor. No le busquemos por tanto un porqué a todo lo que leemos, el orden o la longitud dedicada a cada uno de los fragmentos. Es mejor dejarse llevar, como una conversación en la que uno y otro van sacando diferentes temas sobre los que charlar.

De esta manera será natural hablar/leer de cine y de ‘El hombre de Londres’, de Béla Tarr, y aprovechar para reflexionar sobre el punto de vista de la cámara y su influencia en la percepción que tenemos de la realidad que nos muestra. Tampoco será extraño oír a alguien confesar en otro momento su deseo de encerrarse en casa y “no salir más. No solamente no salir más, sino tampoco contestar el teléfono -que por otra parte ya casi no suena-, ni atender el timbre, y, sobre todo, no leer el correo electrónico, olvidarme de Facebook y de Twitter, de Whatsapp y de Reddit. Aborrezco Linkedin, Instagram, Skype, todas”.

Por supuesto hablaremos mucho de literatura, comentaremos las obras de Juan José Saer o de Mercedes Roffé, por ejemplo, y debatiremos sobre el oficio del traductor y cómo se transforma o no la obra original después de pasar por el filtro de otro idioma. Y de repente alguien comentará cómo repasando su vieja biblioteca se fijó en los precios que tenían marcados los libros, unas cantidades que ahora ya no reflejaban su coste ni por su puesto su valor.

En esta larga charla hablaremos de un sueño en el que encontramos ascensores que no sólo nos desplazaban en sentido vertical, sino también horizontal y oblicuo, llevándonos de un edificio a otro. Y en un momento alguien nos sorprenderá hablando de las viejas guías de teléfonos, aquellas en las que aparecían los nombres de todos los propietaros de línea perfectamente ordenados. ¿Por qué no hacer una interpretación diferente de aquello?

Tantas y tantas cosas llenarán las horas/páginas de esta larga conversación… porque nos gusta reunirnos a charlar con gente interesante con la que compartimos inquietudes o que nos transmiten su pasión por temas en los que ni siquiera habíamos reparado o que directamente desconocíamos.

Así se pasa la tarde, en este caso las páginas del libro, y, como leíamos al empezar, si nos preguntan de qué hemos estado hablando/leyendo posiblemente aún sigamos ignorando de qué se ha tratado. Digamos que de libros, de escritores y de traductores. De cómo miramos la realidad y cómo la contamos en palabras dichas o escritas o en imágenes fijas o en movimiento. Y de cómo influye todo lo que rodea a eso que contamos y a nosotros mismos en el relato final. De cómo se construye la vida, quizá.

El caso es que se nos pasó el tiempo volando, como las líneas de esta reseña que ha resultado demasiado larga. Pero es tanto lo que cuenta Chejfec…

Paula Fuertes

Lo que nos queda de la muerte

Lo que nos queda de la muerte
Jordi Ledesma
Alrevés, 2016

Como en “Especulación” de Thomas Wolfe, Ledesma nos lleva hasta un pueblo de la costa mediterránea española y nos cuenta los años en que todos soñaban con ser ricos rápidamente y en los que la coca no era un problema, sino una chiquillada de niños bien aburridos. Ledesma nos describe un micromundo bien cercano, y nos narra una historia negra, en la que la nostalgia de una mirada a la propia juventud perdida, impregna toda una historia con personajes que bien podríamos reconocer en un repaso atento por un buen chiringuito de playa.

Ledesma trasciende la novela de género y nos adentra en una trama donde no hay buenos ni malos, y donde la vida va transcurriendo, como la del autor, paralela a los vientos de una época donde todo parecía tradición y continuidad y donde nos dejamos hechos jirones la inocencia y el valor de bajarnos del tren en marcha. Estupenda novela en una adaptación nacional de los personajes clásicos de la novela negra americana.

Tainaron

Lorena Krohn
Traducido del finés por Luisa Gutiérrez Ruiz
Nórdica Libros, 2017

Una serie de cartas escritas por un desconocido, a quien en ocasiones identificamos como una chinche, a un amigo que jamás le contesta, metáfora de quien escribe para entender y no tanto para comunicarse con otros. Un paseo entre lírico y alucinado a la altura de un insecto, en el que cada hoja con rocío parece un bar, en el que un charco es un lago lleno de vida y al mismo tiempo amenzante.

El polen y el trabajo polinizador de los insectos, la muerte como comienzo de la vida, la visita a un hormiguero, la capacidad de metamorfosear de la mayoría de los insectos, las noches, los sonidos, todo se da cita en este retablo de las maravillas que hará las delicias de los experimentalistas, aquellos que disfrutaban con “El pecho” de Roth y también con los amantes de la ciencia ficción y las narrativas de lo increíble como Lem o Poe.

Como dice el narrador en una ocasión mi incredulidad me había salvado, pero el infeliz que cree que todo es cierto, es víctima de su sueño y así leemos como si estuviéramos en la vigilia entre sueños, como si aún no hubiéramos despertado.

Lleno de metáforas de nuestras propias vidas:

Verás, aquellos que arrastran constantemente su casa, se mantienen desconocidos para los demás. De ellos sólo se puede vislumbrar, si acaso, un pequeño atisbo; siempre permanecen ocultos.
Y luego están aquellos que no soportan tal situación, que quieren verlo todo cara a cara y revelar, abrir, mostrar al mundo la desnudez de las cosas.
En ocasiones la tentación se convierte para ellos en irresistible y parten por la mitad el último hogar de algún pobre desgraciado.

reflexiones sobre la vida y el sentido de vivirla

¿Es esto lo que llaman envejecer? ¿Lo veo por todas partes, aunque sólo existe en mí? ¿Y lo que antes era felicidad a mi alrededor, se trataba también de un mero reflejo? Pero en ese caso, ¿cómo saber qué es y cómo es Tainaron?

y sobre nuestas cuitas

¡Cómo secretamos palabras a nuestro alrededor de modo que el ojo de la realidad no pueda mirarnos! ¡Esfuerzo vano! Tal velo irremediablemente fino y raído no oculta nada y nos retorcemos en el esplendor del destino. Ni caparazón, ni armadura y la carne jamás regresará convertida en verbo.

Y todo ello con un gusto por la palabra exacta, con un vocabulario tan rico que corre uno a la enciclopedia de la naturaleza, para saber más, para rebajar la altura hasta poder ver lo diminuto, con tono lírico exquisito como cuando pienso en el mar, la felicidad personal y la infelicidad las atraviesa su aliento renovador, y no son más que un par de pasos en un gran baile.

Otra rareza nórdica para paladares que gusten de lo diferente, de mundos ocultos, de vidas paralelas.

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