La piedra oscura

Cuando Rafael le cuenta a Sebastián su relación con Federico, es muy bonito ver cómo intenta que le entienda, y a la vez él mismo se va dando cuenta de cosas, que también él empieza a entender.

Autorretrato sin mí

Detrás de cada capítulo, en aire de bitácora, hay una experiencia o un recuerdo por el que el escritor pasa con dilección, a veces con hondura a veces con sosiego, siempre con emoción.

Paseo.13: Corre, rocker, ¡corre!

Me gustaba Sabino Méndez, como me gustaba Santiago Auserón o Enrique Bunbury -otra generación-, porque veía en su canciones un trabajo literario. Sus letras no eran meros chismes sentimentales, sino que había una preocupación estilística, lírica.

Paseo.12: Los libreros no son superhéores

No hace falta pinchar en un hipervínculo para que una lectura te lleve a otra, con los libros de papel también se pueden construir mapas infinitos.

Paseo.11: Nadie debería morir sin leer un gran discurso y sin ir a un matinal de cine

Desde que he descubierto las sesiones matinales de cine, intento ir al menos una vez a la semana. Subo la calle Segovia, a esa hora a la que todavía rezuma el frío en las piedras, brujuleo por las calles, hasta que doy con la fachada del cine, recién reformado.