La mierda arde

la-mierda-ardeLa mierda arde
Petr Sabach – Ediciones Huso, 2016

“Siguen durmiendo, se le ocurrió a la chiquilla. Que no se me olvide. Los hombres por la mañana van por ahí con pinta de haberse despertado, pero solo lo parece: en realidad, están durmiendo.”

A caballo entre lo poético y lo brutalmente costumbrista, el libro narrado en primera persona por el marido de Andulka, nos va narrando como en pinceladas sus infancias, su vida familiar, su despertar al sexo, la vida de adultos y las paradojas de la vida en pareja.

Plagado de historias y situaciones desternillantes, con un surrealismo delirante y una mirada tierna hacia el ser humano y sus pequeñeces, el libro está claro que entronca con la tradición checa de los Hrabal y Hasek, no es un mero eslogan promocional.

Esta Andulka de la que nos enamoramos, que comienza queriendo operarse para cambiarse de sexo hasta que observa con atención un día en la vida de todos los hombres de su familia y, ante tanto patetismo, decide que lo han hecho a posta para convencerla de que no cambie de sexo, será una permanente referencia en la narración, como personaje, como narrador y como asesora y acicate del escritor narrador.

Rica en detalles, historias y personajes, juega con el lector al que lleva de la sonrisa solidaria a la carcajada extravagante. Una lectura que te deja todo el día con una sonrisa y te hace mirar la vida como si no hubiera nada de lo que no pudiéramos reírnos.

El amor del revés

labuenavidaleeelamordelrevesEl amor del revés – Luisgé Martín – Anagrama

En varias ocasiones el autor de este libro autobiográfico menciona a Lea Vélez y su teoría sobre las sesenta escenas con las que se debería poder narrar la vida de una persona. No las he contado, por lo que desconozco si Luisgé Martín ha seguido a rajatabla la propuestas de la escritora madrileña. Si algo queda claro es que El amor del revés es un libro valiente, sentimental, literario y vital donde las escenas se encadenan unas con otras con la identidad y la homosexualidad como epicentro.

El escritor madrileño comparte la obstinación autobiográfica de Michel Leiris y su Edad del hombre, a la cual hace mención: “Para lograr esa plenitud vital literaria, el escritor debe comportarse como se comporta el torero ante el toro: arriesgando su vida, exponiéndose a la cornada, corriendo el riesgo de que el lector encuentre en él lo vergonzoso o lo infame”.  Y eso es lo que hace Martín, se toma al pie de la letra las palabras de Leiris y airea su vida personal, narra anhelos, miedos, complejos, derrotas, aciertos, intimidades, noviazgos, chismes, orgasmos y sodomías.

Es posible que contar las gamberradas de un homosexual español de clase media acomodada que vivió en los años los ochenta y los noventa a todo trapo en Madrid no sea algo nuevo. Pero en Literatura el cómo siempre ha sido más importante que el qué. Y es por eso que esta autobiografía sentimental -así la definen- se lee casi de un tirón. Si Luisgé entra en un tugurio de Chueca o si se relaciona con jovencitos a través de anuncios o si se inicia sexualmente en los sórdidos urinarios públicos es algo anecdótico. La profunidad de su experiencia y la forma  de transmitirla  la convierte inmediatamente en literatura.  Si para el autor es liberador y catártico, para el lector, El amor del revés es un libro que muestra los titubeos, las inseguridades y los conflictos del ser humano.

La honestidad es la clave de este libro. Eso no quiere decir que la ficción no corra libre por sus páginas, y que todo se haya escrito tal y como fue.  En la literatura del yo, tan importante es la  imaginación como la memoria. Martín se recrea en su propia experiencia y reflexiona sobre su pasado. No es benevolente consigo mismo, todo lo contrario. Entomólogo de sus sentimientos, busca los porqués e indaga en ellos en un conmovedor ejercicio introspectivo.

@cercodavid

Espejismo 38

Espejismo 38
Kjell Westo – Nórdica Libros, 2016

Thune, nuestro protagonista, es un abogado de origen sueco al que su mujer ha abandonado por su mejor amigo.

Es Finlandia 1938. El país ha sofocado sus propias revueltas bolcheviques creando campos de concentración donde internaron a los rebeldes y ahora disfruta de una paz tensa mientras Hitler va atrayendo a clases medias burguesas con su estética y aspiración al “orden”.

Matilde, su nueva secretaria ha sobrevivido al internamiento en un campo de concentración. Partida en dos, con problemas psicológicos y un desdoblamiento de personalidad, se debate entre el amor y la esperanza y la imposibilidad de dejar atrás su doloroso pasado y la necesidad de vengarlo.

El abogado es un hombre racional, un demócrata, va percibiendo cómo los suyos, su clase, sus amigos, van cayendo en el pozo de los cantos de sirena de los nazis, no queriendo ver lo que esconde esa llamada al orden, ese desprecio por el diferente, que él siempre valoró en uno de sus amigos, artista judío, ahora internado en un psiquiátrico al no poder aguantar lo que está viendo ocurrir en Alemania y ahora aquí, en una Finlandia libre hasta ahora.

Aunque el costumbrismo burgués frena la entrada en la novela, los complejos perfiles psicológicos de los personajes y la sutil manera de contar desde diferentes puntos de vista el estado de una sociedad de entreguerras, la convierten en una novela mayúscula, aunque esté ambientada en territorios no tan trillados como Finlandia, pero muy interesantes por su situación geopolítica en la época, que aún hoy define sus diferencias con el resto de Europa.

Y para muestra de su nivel, dos pequeñas muestras:

“El momento presente despedía un hedor ancestral, Thune sospechaba que era el hedor del sacrificio inminente.
Cuando era joven y estudiaba derecho, brotaba por doquier la creencia de que las personas que habían sido simples súbditos estaban convirtiéndose en ciudadanos mayores de edad. Por fin, se decían unos a otros; y aquella sensación se había extendido casi por toda Europa, era parte de una objetividad nueva, del agotamiento que había seguido a la gran matanza humana.
La gente desconfiaba de la guerra como el contrario, decidió creer que el ser humano podía cambiar.
Ahora, en cambio, se les exigía otra vez un odio ardiente contra enemigos reales e imaginarios.
Ahora se les exigía amor incondicional por una patria mítica, feminizada, un amor tan ciego e irremediable como el que profesa el topo a su madriguera.
La virgen Finlandia. La madre Suecia. Los lemas de los nazis sobre la mujer como la principal preservadora de la herencia genética alemana. Y qué presencia se intuía cuando Stalin reclamaba realismo artístico y hazañas industriales, si no la presencia de la madre Rusia, a la que Lenin se había esforzado por enterrar?
Qué otra cosa podía significar, sino que, una vez más, volverían a sepultar bajo tierra los cadáveres de millones de jóvenes junto a los campos de batalla, tan cerca de la superficie que las ciudades olían a cadáver décadas después? La cuestión era simplemente dónde y cuándo empezaría el sacrificio” pag. 105

“la vida y los viajes y, sobre todo, los encuentros con otras personas, le habían enseñado que incluso los llamamientos a la lucha y los lemas más legítimos y sensatos en apariencia podían ocultar otra cosa. Y esa otra cosa, en el mejor de los casos, no era más que una impaciencia perfectamente comprensible, y la rabia por lo imperfecto del ser humano y de la vida en sociedad. Y la impaciencia había servido muchas buenas causas a lo largo de la historia, porque los jóvenes advertían por lo general la hipocresía y la podredumbre existentes en el mundo que los mayores habían construido
y con el que tan codiciosamente se habían llenado los bolsillos.
Pero, por desgracia, también existían fuerzas reprimidas que, al expresarse libremente, constituían una amenaza a la convivencia pacífica de las personas. Esos lemas estaban en ocasiones preñados de un deseo extático de pureza, un deseo tan abstracto que quienes lo perseguían no podían describir en qué había de consistir esa vida pura, sólo qué elementos sucios querían eliminar. O bien eran consignas cargadas de un deseo igualmente impetuoso de victorias incontestables, completas, y esas dos clases de deseos habían conducido al hombre en distintas épocas y circunstancias a abandonar sus instintos democráticos y ceder al desprecio y al odio de sus semejantes.” pag. 280

Cosas que brillan cuando están rotas

labuenavidaleecosasquebrillan-2Cosas que brillan cuando están rotas – Nuria Labari – Círculo de Tiza

El atentado del 11-M ha sido el más dañino en la historia de España. Fallecieron 192 personas y hubo más de un millar de heridos.  Aquella mañana se abrió una honda herida en la sociedad española cuando explotaron las mochilas  en la red de cercanías de Madrid. El desconcierto y la solidaridad ciudadana fueron de la mano. Tres días después, hubo un cambio gobierno en las elecciones generales del 14 de marzo. Se ha escrito mucho sobre los sucesos, sobre todo en prensa, pero faltaba un relato que lo abordara desde la ficción, otra manera de narrar la incomprensión y el dolor que generaron aquellos sucesos. Cosas que brillan cuando están rotas lo hace.

Para hablar de ello, Nuria Labari (Santander, 1979) combina la visión panorámica con los primeros planos. Eva y Eric son una pareja clase media. Ella es periodista. Él, ejecutivo. Además está Clara, su hija. A través de estas tres voces, en primera persona, la autora mostrará las dificultades de mantener a la familia unida, los miedos, la falta de comunicación entre sus miembros, los silencios, las ausencias. Todo ello en paralelo a la reconstrucción de los   hechos dramáticos del atentado.

Por un lado, Labari muestra la labor periodística que Eva tiene que desempeñar el 11-M y los días sucesivos, reconstruyendo las múltiples caras que ofrece una acontecimiento de estas características, mientras su marido y su hija buscan la forma de recomponer la relación paternofilial en Berlín, desde donde ven con perplejidad los atentados. Los intercambios de correos electónicos entre marido y mujer es el recurso que la autora de Los borrachos de mi vida (Lengua de Trapo, 2009) usa para poner al lector al tanto de la delicada situación que atraviesa la pareja. Estos correos, además de una subtrama sentimental que tiene tanta fuerza o más que la del atentado,  es  un inventario de reproches de un matromonio que no se reconoce. Los veinte años que llevan juntos se han convertido en una manigua de  días, donde las cuentas corrientes se han convertido en lo más importante.

Las personas mueren. El horror se manifiesta en sus múltiples posibilidades: el terrorismo se acompasa con el exterminio de los judios que Eric quiere mostrar a su hija, para que conozca la Historia y la insignificancia del ser humano,  en los museos berlineses,  mientras la vida sigue,  al margen de los acontecimientos que deparan al ser humano.

Cosas que brillan cuando están rotas muestra el envés del relato del 11-M. Cómo irrumpe en la vida cotidiana. Y cómo los medios de comunicación  juegan su particular partida, al igual que la política. “Me pregunto qué pasa si alguna familia no quiere contar la historia de su muerto, si no quiere ver su foto en la prensa nacional. Y sé que en esos casos intentaremos explicarles la importancia de la memoria y de la Historia. Y que si no ceden, entonces buscaremos a otros allegados, conocidos o compañeros de trabajo. Y lo haremos en nombre de la memoria colectiva. Lo único que me molesta es que el interés general de los ciudadanos coincide con el interés particular del periódico cada vez que se nombra en un consejo”, explica  Eva,  con intencionalidad, en la página 108 de esta novela cargada de significados, símbología, ficción y realidad.

@cercodavid

 

En busca de Muhammad Ali. Historia de una amistad

enbuscademuhammadaliEn busca de Muhammad Ali. Historia de una amistad – Davis Miller – Errata Naturae

Esta es la historia de un niño a la que un hombre le cambia la vida. La madre de Miller ha fallecido de una insuficiencia renal. Después de la pérdida, el niño entra en la apatía y el ensimismamiento, se encierra en sí mismo y no quiere tener contacto con el exterior más que a través de una aguja que lo mantiene vivo en el hospital.  A los 17 años no alcanza lo 30 kg. Le llaman Ratón. Y si un chaval tiene aspecto de ratón, dentro de la lógica adolescente, qué mejor que vapulearlo. Pero este libro misceláneo no habla del bullying, sino de la superación y de la figura de Cassius Clay (1942-2016), el boxeador co-protagonistas de este compendio de textos que recorren la historia de sus vidas durante más de 30 años.

Sin embargo, este libro no cuenta la época dorada del púgil, sino la de su decadencia y la del período durante el que padeció la enfermedad de párkinson. En este recorrido, Miller nos muestra su ascenso como periodista y escritor, sus encuentros con Ali, al que conoció y con el cual mantuvo una amistad serena pero duradera. Personalidades diferentes y vidas contrapuestas, aunque los dos protagonistas se admiran, cada cual en su radio de acción. Hay pasajes memorables, escritos con cariño y delicadeza, cuando se trata del deportista. Davis Miller tiene pluma. Aunque se siente más cómodo en la distancia corta.  La historia de esta amistad es puro reporterismo a la americana. No ficción. El autor está considerado  un gran crítico deportivo. Colabora habitualmente con  publicaciones en EE UU. Una de los reportajes del libro, Mi cena con Ali, fue seleccionado como uno de los veinte mejores ensayos sobre deportes escritos en el siglo XX, reza en la solapa de este volumen.

@cercodavid

 

Curso de teatro universal del siglo XX

Después del éxito del pasado año con el Curso de Literatura Universal en 10 lecciones, este año Fernando J. López nos lanza un reto aún más sugerente: un paso por el mejor teatro del siglo XX a través de la lectura de 10 obras fundamentales, visionado de escenografías, análisis del contexto y de los autores…

Todo el curso por una única matrícula de 110€ incluidos hasta 20€ en vales descuento para la compra de libros.

Sólo 25 plazas. Luego no nos digas que no te avisamos. Puedes inscribirte en la librería o a través de este enlace.

Teatro universal del siglo XX en 10 títulos

El teatro también se lee. Y no solo se lee, sino que se disfruta. Con el fin de adentrarnos en las corrientes más destacadas de la escena y la literatura dramática contemporánea, hemos preparado este taller en que, a partir de la lectura de diez títulos emblemáticos, recorreremos el teatro universal del siglo XX. Diez sesiones en las que combinaremos el debate sobre la obra puesta con la lectura de fragmentos de otros títulos, el visionado de algunas escenas y una breve presentación teórica final. Un curso destinado, en definitiva, a ampliar nuestra mirada como lectores y, por qué no, como espectadores.

cartel

Fernando J. López (1977) es Doctor en Filología, novelista, dramaturgo, profesor del Master de Creación Teatral de la Universidad de Alcalá de Henares y cuenta con una amplia experiencia como docente, de la que da cuenta en su libro Dilo en voz alta y nos reímos todos (MR Ediciones).
Como novelista, fue finalista al Premio Nadal 2010 con La edad de la ira, cuya versión teatral se estrenará en abril de 2017 de manos de La Joven Compañía.  En su narrativa destacan títulos como El sonido de los cuerpos (Dos Bigotes), La inmortalidad del cangrejo (Baile del Sol) o Los nombres del fuego (Loqueleo).

La matrícula permite la asistencia a todas las sesiones del curso y no admite reembolso una vez comenzado el mismo. Además, la librería entregará un vale descuento para compras de 2 euros a cada asistente en cada sesión.

El show de Trump

img_0196El show de Trump – Mark Singer – Debate

Si este reportaje publicado en 1996, en The New Yorker, hubiera sido el de un magnate egocéntrico que se mira más el ombligo que una estrella del rock en gira promocional, pero no aspira más que a permanecer en la lista forbes, no habría trascendido. Pero resulta que 20 años después de haber llegado la publicación a los kioskos, el personaje es el candidato republicano a la presidencia de EE UU. Es por ello que recuperar este texto tiene todo el sentido a día de hoy.
—¿Quieres saber qué considero realmente una compañía ideal?—dice Trump.
—Sí.
—Un buen culo.
Esta fue la respuesta de Trump a Mark Singer, autor del libro y periodista que pasó algunos días con el actual candidato republicano.  Trump es poliédrico, que diría Cela. Hay muchos Trump, pero ninguno parece desprender las cualidades que un votante espera de un  político. Explica Singer que está el Trump adicto a la hipérbole, el experimetnado constructor de bienes raíces, el narciso, el perpetuo adolescente o el publicista. Entre otros.

Si esto no es suficiente, también nos enteramos de que el estridente candidato es fan de las películas de Jean-Claude Van Damme. Los gustos cinematográficos no son un veto a los hombres presidenciables, aunque dicen mucho de ellos. Igual que los que se vanaglorian de leer sólo prensa deportiva  ¿Alguien sabía que las paredes del centro corporativo Trump Organization están tapizadas con portadas de revistas en las que sale su cara?

El libro se divide en dos partes. El reportaje en sí y un épílogo titulado Créanme. Este segundo es una reflexión que Singer ha escrito para actualizar y contextualizar el trabajo del año 96. El libro abre con un prologo de David Remnick, actual editor de The New Yorker.

Singer fue un perioditas capaz de fajar y no dejarse engañar por el manipulador nato de Trump. Tuvo sus más y sus menos con él. Igual que Obama. El perfil que nos ofrece  Singer muestra qué clase de hombre  está a las puertas de la Casa Blanca. Da risa y miedo a la vez. Pero así es la democracia. Al menos en el país de las estrellas y las barras.

@cercodavid

 

Vivir

vivirVivir
Anise Postel-Vinay – Errata Naturae

Desde luego no es el primer testimonio de un superviviente de los campos de concentración que se publica, ni es tampoco el primero que leemos en La Buena Vida, pero es imposible acostumbrarse a tanto horror y no seguir leyendo y releyendo mientras a una le sigue costando creer que aquella barbarie tuviera lugar.

En 1940, y según se precipitaban los hechos en París, Anise Postel-Vinay decidió no permanecer parada ante la amenaza alemana. Fue así como, con la ayuda de su madre, logró entrar en contacto con las redes de la Resistencia. En 1942 fue detenida y deportada al campo de concentración de Ravensbrück.

‘Vivir’ cuenta en primera persona las atrocidades que allí tuvieron que soportar Anise y sus compañeras, y cómo por encima del terrible día a día, asomaba, a veces con las fuerzas mermadas y otras pleno de energía, el empeño por seguir peleando y más aún, la solidaridad que les hacía estar pendientes unas de otras para salvar sus vidas. Cuidadas, camufladas o escondidas por sus compañeras, algunas consiguieron sobrevivir.

Aunque el relato quita el aliento por la brutalidad de los hechos, y hasta una aparta sin darse cuenta la vista del papel como si estuviera viendo una película y pudiera evitar contemplar una escena terrible, reconfortan las pequeñas victorias que ellas van consiguiendo en su lucha diaria.

El empeño no era sólo vivir, sino también registrar todas las muertes que se producían para poder informar a los familiares cuando aquello terminase y contarle al resto del mundo lo que había sucedido en ese rincón de Europa.

Estos hechos atroces demuestran que el ser humano es capaz de cosas inimaginables. El empeño de aquellos que, desmantelados los campos de concentración, intentaron hacer como si nunca hubiesen existido, también.

Paula Fuertes

El sol del más allá y El reflujo de los sentidos

El sol del más allá y El reflujo de los sentidos

Ana Blandiana – Pre-Textos

En la poesía de Ana Blandiana crecen los árboles por las esquinas de la existencia. Sus versos abren brechas de reflexión metafísica, azotan caballos a los que se sube la vida y ahondan en la madurez y el cansancio que el tiempo de la madurez va cargando en la espalda. La poesía de Blandiana se acerca al ideal de la poesía pura, con poemas breves, donde los versos tienen mucho de plegarias y que buscan una conexión única con la naturaleza perdida y la trascendencia del amor como la luz que deslumbra el sentido de la vida.

El sol del más allá y El reflujo de los sentidos son parte de la obra que Blandiana ha escrito tras el fin de los regímenes comunistas que anularon su nombre de la poesía rumana. Estos dos poemarios surgen tras haber recuperado su voz y después de haber dejado su huella en la lucha cívica de su país cuando militó por la entrada de Rumanía en la Unión Europea. Plasman el desencanto de ser una figura pública, analizan la irreversible madurez y le permiten reflejarse, analizar su mirada y su cuerpo.

En “la línea que separa / lo sublime y lo ridículo”, Blandiana se enfrenta a la desazón, al sinsentido que gobierna la vida la mayoría de  minutos, con la fórmula justa de pesar filosófico, de búsqueda de las esencias de la vida (las semillas que llenan sus bolsillos) y de toques de humor que aligeran la gravedad de las ansias y los vacíos. Sus poemas siguen siendo una forma de resistencia, menos política y más humana, en una búsqueda de destellos de felicidad que tracen un mapa de estrellas, como si al trazar costelaciones las palabras de la vida pudieran ser mensajes claros en los que “el silencio se ilumine / con la luz del todo”.

Pilar Torres

Melancolía

Processed with VSCO with e7 presetMelancolía

Simon Hanslemann – Fulgencio Pimentel

“Nos rascamos donde pica”, decía Robert Burton para justificar su fascinación por la melancolía en su Anatomía. A los personajes de Hanslemann también les acosa esta molestia que nunca se agota, el desastre de una vida sin orden ni concierto en la que las drogas y las porciones de pizza son las curas que aparecen más a mano.

Melancolía es la cuarta entrega que publica Fulgencio Pimentel de las aventuras de Megg, Mogg, Buho y Werewolf Jones. Cada uno de los libros en los que Hanselmann se hunde en la cama de la tristeza de la bruja verde y demás compañeros de sofá es una nueva temporada de una serie fascinante, aterradora y que despierta carcajadas crueles al llevar todo comportamiento social al extremo.

Se suman nuevos personajes como los hijos de Werewolf Jones, dos lobeznos adolescentes, youtubers y destructores, capaces de transformar a Búho en un tucán desesperado; nuevos escenarios como un Amsterdam deprimente y muy verde; nuevos giros en la historia y las mismas tardes de drogas delante de series malas, el mismo amor por los portátiles y la misma ternura que despierta la desazón de la vida.

Cada vez que Megg aparece de cara por La Buena Vida no queda más que lanzarse sobre ella, dejar en sus manos nuestra propia melancolía para que la tristeza al menos encuentre una risa cruel, apague el mundo y retrate con esta amistad alucinada una nueva anatomía del hastío y los pisos compartidos.

Pilar Torres

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