De qué hablo cuando hablo de correr

De qué hablo cuando hablo de correr
Haruki Murakami – Tusquets

Tenía un amigo que era entrenador de baloncesto. Era su pasión, su vocación y no había nada más importante para él que el baloncesto y sus equipos. Cuando íbamos a comer con su hermano que se dedicaba al cine, le oía decir algo como: “detesto esa gente que me dice en una cena o comida que siempre estamos hablando de cine o de música o de literatura; no tengo ningún interés en hablar de ninguna otra cosa y no quiero sentarme a comer con nadie que no entienda esto”. Mi amigo me decía que esto le consolaba dado que a él le pasaba lo mismo con el baloncesto y el entrenamiento. Y lo gracioso es que los tres pasábamos tiempo hablando y, es más que probable que no habláramos en sí mismo de ninguna de las dos cosas, ni de baloncesto ni de cine. E igual les pasaba con un montón de gente a su alrededor que se dedicaban o se interesaban por las cosas más dispares. Hay algo más importante de qué hacemos y qué conduce nuestro pensamiento: la forma en que lo hacemos. Y es ésto lo que hace que tanto si uno es un corredor, una escritora, un hombre de negocios, una madre, un diseñador,… y lleva a cabo su actividad con intensidad, con una dedicación que trasciende lo que otros ven, va a encontrar en este libro una comunión de espíritu que le hará cerrarlo en la última página con una sonrisa y con un pensamiento: no estoy solo. Es extraña la literatura

Kanikosen. El pesquero

Kanikosen. El pesquero
Takiji Kobayashi – Ático de los libros

En Rusia ha triunfado la revolución. En Japón, los oligarcas exprimenn a los trabajadores sin ningún límite en busca del imposible tope a su codicia. En los destartalados barcos pesqueros fletados por las grandes corporaciones, la vida de los trabajadores valía menos que el contenido de una de las latas de conserva que fabricaban. Las descripciones que hace Kobayashi de la vida en los barcos te dejarán sin aliento y con una opresión claustrofóbica en la cabeza. Los escasos contactos con los comunistas rusos cada vez que bajaban a tierra y la percepción de que ni la muerte de todos ellos aplacaría el látigo de sus jefes, despiertan en la tripulación conatos de sublevación. Un libro impactante al que sólo traicionan en su rabiosa actualidad las frágiles referencias al comunismo stalinista que provocaría otros males igual de inhumanos. Sirve de perfecto cuadro de la época prebélica en Japón, ayudará a entender lo que sucede en la postguerra y, nos hará reflexionar sobre lo que hacemos a la gente en China y otros países cuando compramos sus productos a las multinacionales. Duro y singular, escrito con un gran y joven talento que moriría torturado por la policía a los 29 años