La vida en La Buena Vida no es siempre buena vida. Porque intentar que cada persona que entra en el local sienta que ese tiempo es parte de “su propia buena vida”, es un trabajo duro. Nos gusta el contacto físico y, por esto, decidimos que en vez de un blog, lo que haríamos sería un diario. Y ese diario no es digital, está en la barra de la librería, al alcance de todo el mundo que quiera seguir nuestras cosas. Porque las cosas más importantes de nuestra vida, siguen requiriendo el contacto humano, el roce, el objeto físico. Ahora que hemos conseguido trasladar a la web la parte superficial de nuestras relaciones y actividades, es más necesario y enriquecedor dedicar tiempo a las relaciones directas, a las cosas tangibles.


