Manabé Shima

Manabé Shima
Florent Chavonet – Salamandra Graphic

No pudimos remediar irnos a la isla de Manabé la semana pasada, cuando nos llegó este libro. Ahora, de vuelta en Madrid, nos acordamos de George Perec y su Tentativa de inventario, porque lo que consigue precisamente Chavouet en esta maravilla de libro es un inventario de una pequeña isla de Japón. Nos la hace tan real, que podemos extender su plano-poster de 100×70 cm y sumergirnos en sus calles, sus playas y sus gentes.

Todo tipo de perspectivas, un dibujo alegre y colorido, que nos convierte en  disfrutones en un particular buscando a Wally. Lleno de notas, observaciones personales y humor, con esa actitud de ingenuo e inocencia aparente, parecida a la que usa Jordi Évole en su programa antes de destripar a un corruptillo, nos sirve de guía para un viaje fantástico por una isla real y encantadora.

Tendrás que dedicarle tiempo, como a los álbumes de fotos familiares, porque cada vez que lo abras descubrirás algo nuevo que no habías visto. De verdad, qué disfrute… ¡y para toda la familia!

El viaje a pie de Johann Sebastian

El viaje a pie de Johann Sebastian
Carlos Pardo – Periférica

Esta es la segunda novela de Carlos Pardo después de Vida de Pablo. Hay ambición y, al mismo tiempo, cierto trasfondo de renuncia. ¿Nos va a salvar la música? ¿nos va a salvar la cultura? dice en un momento dado el narrador.Y parece que hay en esta novela una huida, una renuncia, como la de Johann Sebastian, en el último momento, cuando parece que uno está cerca de conseguir aquello que parecía querer… y que de repente, descubre que, tampoco le va a salvar. Porque no nos salva ni Dios.

Hay una mezcla de muchos temas que acompañan a una generación, unas veces fluyendo de forma natural en la trama y los diálogos, otras de forma algo más forzada, con mezcla de voces y estilos. La novela aguanta el envite, como aguanta la vida de los Panero, como aguanta cualquier familia como si no terminara nunca de descomponerse del todo y nos deja momentos de verdad, como un diario final de una madre hasta entonces solo referenciada, que resume en muy poco toda una generación.

Esta seguramente es una declaración vital, un darse por vencido pero, al mismo tiempo, la necesidad de dar la espalda a los sueños y afrontar la realidad de una forma más auténtica, menos anacrónica diría el propio narrador, renunciando a la modernidad por la vida, al estilo por la literatura.

 

Zócalo

Zócalo
Adonis – Vaso roto

Adonis lleva casi 30 años viviendo en París. Este año el Premio Nobel le pasó cerca, pero fue a caer a los pies de Patrick Modiano, como el mejor regalo, que es ese que no se espera. Poeta natural de Siria, Ali Áh-med Sad eligió el pseudónimo de Adonis para firmar su obra. Hace poco destacamos aquí su poemario Epitafio para Nueva York, una suerte de versos francos y surrealistas escritos y publicados en año 71, y rescatados en una magnífica edición de Nórdica.

En Zócalo, el libro por el que escribo estas líneas, el intelectual árabe relata su último viaje a México, ciudad con la que tuvo una afinidad especial, además de la amistad de uno de sus grandes pensadores, Octavio Paz. Zócalo es la plaza de donde parten todos los caminos posibles del mundo, pero también la esencia, la raiz, la luz que ciega y alumbra. El imaginario de este intelectual nace de la tierra y de su naturaleza. El sol, el pájaro, la luna, las estrellas. También se nutre del México precolombino y la fuerza de la cultura maya. ‘El sol ama los caminos de los mayas’, repite, como un mantra mientras se deja envolver por los paisajes. El poeta no sólo se conformar con mirar o denunciar, sino que tiene una voluntad de crear con su mundo de palabras otro realidad, la que el lector tiene frente a él y no es capaz de ver. Zócalo es un libro de poemas que atraviesa el desierto, le pasa la mano al lobo por su lomo, se acerca a la casa donde vivió Leon Trotsky los últimos años de su vida y busca, en la resonancia de los oceános de su música, la sagrada libertad.

La filosofía del vino

La filosofía del vino
Béla Hamvas – Acantilado

El autor de este panfleto te irrita, te engatusa, te desprecia y te arrincona. Y, como si nada, vuelve a empezar. Así durante estas 117 breves y delirantes páginas. Discursea contra el ateo, el pietista y el puritano, al cual trata como al enemigo y, por esa razón, se empeña en transformar con sus hábitos y filosofía de vida. Hamvas es un hedonista ilustrado, escritor y filósofo que perdió la simpatía del regimen comunista por defender el arte abstracto frente al realista. Una extraña y locuaz manera de volver el mundo en su contra en la Centroeuropa del siglo pasado.

Esta original y estimulante filosofía del vino es un canto a los mejores caldos, pero además, te incita a arrebatar el tabaco a la tierra, a sentarte en las mejores mesas, a besar a las mujeres más hermosas. Si al principio, el lector siente cierta desconfianza o perplejidad por las teorías que su autor maneja, que no se amedrente, pero que tampoco baje la guardia. Béla Hamvas esconde poesía, gracia, verborrea y un don para disfrutar de las cosas buenas de la vida contagioso.
No quiero ni imaginar lo que habría sido sentarnos con él a tomar vino en La Buena Vida. Por cierto, ya que hablamos de vino, no quiero dejar de nombrar la última novela de Daniel García Jiménez, Los discípulos de Baco, publicado por Plataforma Editorial. Una ficción donde la violencia y el humor negro se riegan con vino, mucho vino.

David García

Niveles de vida

Niveles de vida
Julian Barnes – Anagrama

Un genial Julian Barnes sale de pesca. De anzuelo, dos historias aparentemente triviales contadas como si de un pequeño ensayo se tratara. El objetivo, que el lector, cualquiera que sea, muerda el anzuelo, lo trague y ya no pueda parar aún sabiendo que te van a destripar.

Julian Barnes habla de esas extrañas uniones que suceden en la vida. Dice que dos cosas sin aparente conexión, se unen en un momento dado, y el mundo ya no vuelve a ser el de antes. Con este argumento, comienza contando con meditada levedad, la historia de dos técnicas que en un momento estaban reservadas a pioneros curiosos: la fotografía y el vuelo aerostático. Y nos cuenta cómo casi por casualidad, se unen y, bingo, hay un antes y un después en la forma en la que vemos el mundo.

Luego, aprovechando una historia de amor en la que el propio caracter de los amantes la convierte en única y, al mismo tiempo imposible, sigue su línea argumental, contando cómo la vida, aunque solo sea la nuestra, queda marcada para siempre por la unión de dos, aunque esta unión no pueda mantenerse en el tiempo.

Y, finalmente, Barnes llega a donde nos quería llevar: a la mesa de la cocina, donde nos cortará el pescuezo, nos destripará, nos aliñará al gusto y nos horneará a fuego lento. Este escritor maravilloso nos pone un sombrero que llevaremos muchos días aunque solo nosotros lo veamos, sintiendo esa sensación agradable y cálida alrededor de la cabeza que nos hace sentir de una forma especial.

La entrega

La entrega
Dennis Lehane – Salamandra

Bon Saginowski nos va a engañar como ese amigo que siempre está callado en el grupo mientras tomamos cañas y soltamos chascarrillos y que aparenta ser el despistado y aburrido del grupo pero que, cuando finalmente habla, pasa de ser el convidado de piedra al tío de la última palabra antes de disolver la reunión e irnos a casa a comer diciendo: pues no te digo … el que parecía que no había roto un plato …

Lehane recupera un cuento para reescribir un guión y una novela donde lo de menos, como en las buenas policíacas, es el crimen. Una chica dulce pero peligrosa, un familiar que te ayuda y te mete en problemas, un trabajo aburrido que te permite pensar hasta que de repente no debes pensar en otra cosa. En fin, un buen rato de lectura.

La muerte del padre

La muerte del padre
Karl Ove Kanausgard – Anagrama

(Cuando observaba a mi padre) esa tarde primaveral a mediados de la década de 1970, lo hacía en un mundo que mi padre conocía y con el que se sentía familiarizado. Hasta que alcancé su misma edad, no comprendí que  también había que pagar un precio por eso. Cuando la visión de conjunto del mundo se amplía, no sólo disminuye el dolor que causa, sino también el sentido. Entender el mundo equivale a colocarse a cierta distancia de él. Lo que es demasiado pequeño para verlo a simple vista, como las moléculas, lo ampliamos; lo que es demasiado grande, como el sistema de las nubes, los deltas de los ríos, las constelaciones, lo reducimos. Cuando lo tenemos al alcance de nuestros sentidos, lo fijamos. A lo fijado lo llamamos conocimiento. Durante toda nuestra infancia y juventud nos esforzamos por establecer la distancia correcta de cosas y fenómenos. Leemos, aprendemos, experimentamos, corregimos. Y un día llegamos a un mundo en el que se han fijado todas las distancias necesarias, y establecido todos los sistemas. Es entonces cuando el tiempo empieza a correr más deprisa. El tiempo ya no se encuentra con obstáculos, todo está fijado, el tiempo fluye a través de nuestras vidas, los días desaparecen a toda velocidad, antes de suspirar hemos llegado a los cuarenta años, a los cincuenta, a los sesenta … El sentido requiere plenitud, la plenitud requiere tiempo, el tiempo requiere resistencia. El conocimiento es igual a distancia, el conocimiento es estancamiento y enemigo del sentido. La imagen que tengo de mi padre de aquella tarde de 1976 es, en otras palabras, doble: por un lado lo veo como lo veía entonces, con los ojos del chaval de ocho años, imprescindible y aterrador, por otra parte lo veo como a alguien de mi misma edad, a través de cuya vida sopla el tiempo, llevándose consigo pedazos de sentido cada vez más grandes.

Estará a punto de salir la traducción del tercer volumen de la sexalogía Mi lucha del escritor noruego . Con cada volumen, ganará lectores, pues su obra no puede dejar a ningún lector indiferente. El esfuerzo y la proyección del mismo en seis tomos, es la única barrera. De cada volumen, que se pueden leer de forma independiente pero que, sin duda, forman un todo que como la quimioterapia tiene efectos acumulativos, habrá lectores enganchados para siempre. Cuando decimos enganchados, no usamos la palabra como se usa referida a una trama de novela policíaca que uno no puede dejar de leer pero que a la semana ha olvidado, sino más bien como un diagnóstico de hígado inflamado: puedes vivir sin acordarte de que lo tienes, pero si un día bebes, vuelves a ser consciente de que ya sabes de qué vas a morir.

Este extracto sirve de anticipo a una obra personalísima, en la que el escritor juega a observar con una lupa los momentos aparentemente más pequeños para dotarles de significado y a alejarse de tal manera que, como en este volumen la vida de su padre, puede trazar de un plumazo en una única línea que la define y contiene (al menos desde la mirada del autor) un algo inabarcable. El microscopio y la distancia,la introspección y la observación del mundo. Personalísima y genial.

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Los tres violines de Ruven Preuk

Los tres violines de Ruven Preuk
Svenja Leiber – Malpaso

Esta no es la reseña más divertida que hemos hecho, pero sí lo es de uno de los libros más inapelablemente tristes que nos han traído a la mesa de novedades de La Buena Vida en esta rentrée literaria.

Es la historia de Ruven Preuk. Es el hijo de un carretero y además de vivir las décadas más desesperanzadas de la vieja Europa, casi como un aumentativo de su castigo vital, posee un inusitado talento para el violín.

Esta es la historia de un fracaso vital. Hallará el amor, y le resultará esquivo. Hallará la pasión, y le será arrebatada. Peleará por la independencia y una neutralidad vital, y acabará en el centro del torbellino de su tiempo. Y peleará, peleará por desarrollar su talento, hasta que en la vejez, se da cuenta de que, también esa lucha, esa lucha por la que tanto ha sacrificado, la ha perdido. Porque cuando alguien posee la sensibilidad y el talento, descubre que nunca llegará adonde debería haber llegado, donde quería llegar.

Un libro descorazonador que, sin embargo, presenta innumerables atractivos, como cuando uno se encierra en su casa un domingo por la tarde, pone la música más triste que tiene, su mejor manta y… a disfrutar.

Entre miradas

Entre miradas
Germán Huici – Elba

Un libro pequeño en su forma, pero grande en su interior. Germán Huici nos regala una serie de ensayos y reflexiones en los que, partiendo de la contemplación de obras de arte de distintas épocas, nos plantea una reflexión sobre nuestra época y nuestra función y efecto como observadores.

“Entre miradas” es un libro erudito, en la medida en la que solo un buen conocedor, puede encontrar en un conocimiento profundo, las líneas de un pensamiento claro y con vocación divulgativa. Pero al mismo tiempo, es un estímulo para que el lector tome conciencia de su participación como observador, en la obra de arte y lo haga con un sentido crítico y, sin complejos, personal.

El autor vuelca referencias a nuestra vida contemporánea más prosaica en estas reflexiones que, aunque enlazadas sobre la base del arte visual, bien pueden aplicarse a la literatura o el cine.

Siempre con Walter Benjamin como referencia ineludible, esta joya es nuestro libro sorpresa que, como hace el autor con el arte, nos permite recuperar la función fundamental del librero, que no es otra que la de descubrir y ayudar a divulgar libros buenos, sin importar cuánto venderán.

En La Buena Vida estamos contentos de descubrir algo así, como lo estaban los buscadores de pepitasde oro al descubrir entre la arena del río, el reflejo dorado.

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